sábado, 3 de abril de 2010

Rule, Britannia (II)


"El rock and roll es la forma de expresión más fea, brutal, desesperada y depravada que yo haya tenido la desgracia de escuchar" (Frank Sinatra, 1958)

Gracias, Frank. Estamos en 1963. La situación en Estados Unidos era deprimente, tanto como lo había sido hasta dos años antes en Gran Bretaña: el rock'n'roll había muerto, y las casas discográficas, tan al loro como siempre, se habían sacado de la manga el "highschool". Qué es eso del highschool, os preguntaréis. Pues, en esencia, era una contraofensiva de la gran industria para volver a la "normalidad", a las baladas pegajosas, al reinado de los cantantes blancos guapitos con aspecto de no haber roto un plato en su vida, a la conveniencia política. Porque hay que recordar que la mayor parte del negocio del rock and roll, salvo la RCA con Elvis, se lo habían llevado dos casas pequeñas: la Sun con la mayoría de los blanquitos y la Chess con los negritos. Y eso dolió. Pero, en vez de buscar nuevos talentos que reactivasen el mercado, las casas grandes prefirieron ver aquello como una rareza pasajera y se metieron en una regresión. Muy típico de ellas: negar la evidencia. Y así el país languideció entre las babosadas de estupendos futuros yernos como Paul Anka, Del Shannon, Neil Sedaka, etc. Los amantes de las guitarras, de los grupos más o menos enloquecidos, se refugiaron en la música surf, que básicamente es instrumental por mucho que digan los seguidores de los Beach Boys. Pero claro, el género instrumental de guitarras tiene un problema, que ya lo habían experimentado en Gran Bretaña los Shadows: es muy limitado. No tiene salidas, estás condenado a tocar siempre la misma cosa con pequeñas variaciones.

Así que cuando llegaron los Beatles fueron un arma de destrucción masiva: después de que Capitol, subsidiaria y distribuidora de EMI en los Estados Unidos, estuviese negando la realidad durante un tiempo, rechazando los dos primeros singles de la banda en el mercado americano, y que al final salieron en dos pequeños sellos ("esos Beatles aquí no tienen nada que hacer", dijo algún listo de la Capitol), por fin "I want to hold your hand" fue editado en condiciones. Y en Enero de 1964 ya era número 1, y poco después tenían cinco singles en el Top Ten americano. Y poco antes de eso está la cartita emocionante que echa al correo una adolescente llamada Marsha Albert, en Maryland, al disc-jockey de su emisora preferida: "¿Por qué no podemos tener música como esa en América?". Snif... Bueno, pues yo te lo diré, pequeña Marsha: porque los jefazos de vuestras principales casas discográficas son unos cenutrios, tienen miedo de perder sus prebendas, sus amaños, su status; porque hay otros jovencitos en este negocio que les están empezando a comer el terreno, y el miedo es libre. Lo mismito que pasó años antes en La Isla.

Pero el que lucha contra el tiempo pierde, y a la sombra de los Beatles vinieron todos los demás, y hasta que las bandas americanas y su industria reaccionaron, hubo un momento en el que las listas estuvieron copadas por los pálidos jovenzuelos del país de la bruma. Brian Wilson, de los Beach Boys, lo definió perfectamente: "Los grupos británicos casi acaban con nosotros; por eso nos hicieron reflexionar y adaptarnos". O Chris Hillman, de los Byrds: "los grupos ingleses han cambiado la actitud de todos los músicos norteamericanos. La creatividad de los Beatles ha hecho de nosotros lo que ahora somos". Pues eso.

Y ya está, que tengo que abrir el tugurio.

18 comentarios:

  1. ¡Toma ya, Kas manzana! Está comprobado que de vez en cuando hace falta un buen golpe: o espabilas o te mueres. Y como el instinto de supervivencia es muy terco... pues eso.

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  2. Lastima que ya no me dedico a la radio porque te juro que te contraria para que me hagas una columna ABOUT RN'R :)
    un placer, como siempre saber un poquito mas querido.
    besitos mua mua

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  3. Jamfri:
    Un Bloody Mary, que vengo de resacón.

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  4. No te apures, el rock no mrirá nunca, lo que si es que tendrá sus horas bajas... y dentro de lo que cabe al menos no había reggeton :SS

    Besicos

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  5. Renovarse o morir, la historia de siempre. Aquí tenemos a industrias y músicos acojonados, y a ese visionario Frank Sinatra que me hace gracia porque es el enemigo común de la mitad de la música del siglo XX. Por cierto, Keith Richards dijo algo parecido del punk unos años después. Pero no voy a decir que son casos similares, tengo que creer que pese a las modas hay criterios en algún sitio para lo musical, y sin duda Frank Sinatra la cagó mucho más que Keith Richards.

    Maestro Paseante, ¿puedo llamarle 'maestro'? es todo un gustazo (heterosexual, por supuesto) leerle. Primera escena: Algo se cuece en el país de la gente fea y la bruma, esos malvados británicos traman algo mientras toman el té. Segunda escena: Mientras tanto, el país de los cochazos y las largas carreteras vive tranquila y feliz, desconociendo los planes de los malvados orejudos pálidos. British invasion: la película.

    Fuera bromas, estoy aprendiendo un montón de tus blogs, de primeras he hecho parones para escuchar hasta a Paul Anka y amigos. Y he solucionado mi eterna duda sobre el surf rock: ¿qué narices era el surf rock? No me valía con: Los Beach boys. Es raro que un género o subgénero se defina por algo tan ajeno a la música como el surf. El artículo de la wikipedia me ha aclarado las dudas, por cierto, está bastante bien. Me gusta el surf rock, sí, lo voy a redescubrir. Sin ánimo de ofender a tu imparable British invasion con sus portaestandartes beatlemaníacos.

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  6. Si es que una buena hostia a tiempo es una victoria, estimada señorita Dusch. Y en estos negocios, como en muchos otros, la gente a veces se queda sopa -interesadamente-. Eso de no querer ver las cosas denota miedo a perder algo.

    Un placer, estimada Gata. Mi época de la radio ya pasó y no creo que vuelva, tal y como funcionan las radios ahora.

    Oído barra, Sir Paul.

    El rock no morirá, Belén, aunque anda moribundo desde los años 80. Y el rock and roll murió antes de terminar la década de los 50. Pero bueno, mejor eso que el reggaetón, que ni siquiera llegó a nacer: es un simple aborto.

    Muchas gracias Orlok. Creo que la burrada de Sinatra es peor que la de Richards, en efecto. En cuanto al surf, dejando aparte a los Beach Boys, que son básicamente pop cantado, la mayoría de los grupos eran instrumentales. Para bucear un poco en ellos, te recomiendo a Dick Dale & The Del-Tones (de los cuales ya conoces "Misirlou", la pieza que quedó inmortalizada en "Pulp Fiction"), los Surfaris, Ventures, Chantays, etc...

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  7. Bien, acabo de descubrir el Dorado. Mola el surf, me gusta mucho. La verdad es que siempre me han gustado estas guitarras, sólo que no las ubicaba en ningún género. La de Pulp Fiction, ¡la de James Bond! son conocidas, pero también, tras buscar las indicaciones que me has dado, Wipe out la conocía. Bien, bien, buen hallazgo...

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  8. Estimado Sr. Humphrey, circula por ahí una parodia de su bar que quizá vd. desconozca, pero para eso están los buenos clientes.
    Héla aquí:"http://www.youtube.com/watch?v=a_jWh6ZjDUw"
    Intente disfrutarla, aunque dado su peculiar sentido del humor tengo mis dudas, pero en fin...
    De nada.

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  9. Leo el primer párrafo, y pienso que nada ha cambiado, que todo sigue igual.

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  10. Celebro que le haya interesado la música surf, Orlok (¿o debería decir Ariel?). No es un género muy variado, pero tiene cosas realmente agradables de oir.
    Ah, por cierto: es usted el primer transexual de mi bar. Y francamente, me gusta más como Arielita.

    Muchas gracias, mister Sebastian: es muy buena la recreación de la Warner, como todo lo de ellos. La utilizaré en algún momento.

    Cambiar no, Carlos: ha ido a peor. Porque ahora ya no son sólo las discográficas, sino que además no hay nivel.

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  11. Desde luego que la mejor música surf es instrumental, como ocurre en el jazz y en la clásica. La voz es un instrumento más que la mayoria de las veces solo entorpece la libre audición de una pieza.

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  12. Pues... Leyéndote, hubiera sido mejor que los Beatles hubieran aparecido un poco más tarde. Tal vez nos habríamos ahorrado a los Beach Boys.
    Un Cold Turkey, plís.

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  13. Strongboli, según parece, (y me he enterado recientemente) precisamente los Beach Boys sonaban en USA antes de la llegada de los Beatles y cia. Al señor Humphrey parece que tampoco le entusiasman demasiado, pero bueno... a mi sí que me gustan las pocas canciones suyas que conozco. Me suenan a vacaciones, solito, playa...

    Sí, señor Humphrey, el primer cliente transexual. Yo también me prefiero a mi que a Orlok., se lo agradezco, caballero. ¿Qué opina Sam?

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  14. Estamos de acuerdo pues, mister Chafardero. Y durante algunos años esa era la salida para los guitarristas americanos. Aunque hay algunas cosas, no muchas, de los Beach Boys que me agradan.

    Como ya aclara la Princesa en el comentario siguiente al suyo, los Beach Boys ya estaban trabajando cuando llegaron los Beatles, mister Strongboli. Pero es cierto que su influencia fue definitiva: del surf pop pasaron a la psicodelia (con resultados discutibles) tras la escucha de "Revolver" y luego "Sgt. Peppers": a eso se refiere el señor Wilson cuando habla de la influencia. Pero su psicodelia era un poco flojita, blandengue, por mucho que los comentaristas alaben tanto el "Pet Sounds". O eso creo yo.

    Exactamente, Arielita. Es lo que le acabo de decir a mr. Strongboli. Y la verdad es que esa banda no es muy de mi agrado, aunque algunas canciones son muy buenas. La que yo prefiero es "Good vibrations", que ya era psicodelia aunque los coros son la marca de la casa. Una gran obra.

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  15. Y ahora te vas a reir, pero cuando empecé a oír a los Who, me sonaban un poco como ''Good vibrations'', pero con caña. Lo sé, lo sé, no tienen nada que ver, pero hay algo en el tono y en los coros que me recordó.

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  16. (Aunque acabo de saber cómo se llama esa canción, todo hay que decirlo.)

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  17. Buena, Arielita, bueno. Te lo paso porque me caes bien, que si no...
    Los Who tienen baladas, canciones lentas como todo el mundo, pero su estilo, evidentemente, va por otro lado: nada tienen que ver las soleadas costas de California con el oscuro panorama de Londres y sus suburbios, ¿verdad?

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  18. Totálmente de acuerdo, y además el estilo es distinto, sí, son tonterías mías, pensaba sólo en algunos coros, tonos...

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