viernes, 9 de julio de 2010

Beat music (IV)


“Ejem… verá usted, mister Epstein. Hemos estado escuchando las maquetas de esos chicos que usted representa, esos Beatles, y lamento decirle que son bastante flojas. Pero el problema principal es que los grupos de guitarras ya no se llevan. Así que, sintiéndolo mucho…”
Enero de 1962: Contestación de Dick Rowe, jefazo de la DECCA, a la solicitud de Brian Epstein solicitando un contrato de grabación para los Beatles. Sólo tenían presupuesto para fichar a un grupo en ese momento: eligieron a los Tremeloes, banda “con mucho más futuro”.


Sí, estimados leyentes, así se escribe la Historia, con patinazos como éste. Ha habido muchos más, claro, pero el de los Beatles fue cósmico. Y fundamental para el éxito del grupo, como luego diré. Pero vayamos al principio:

En 1961 Liverpool es el centro de referencia: cientos de pequeños grupos se está buscando la vida por medio de actuaciones mal pagadas en cualquier tugurio; como ya he dicho, la mayor parte de ellos andan a medio camino entre el rock’n’roll y el skiffle. Algo parecido está pasando en Manchester, la gran competidora, donde ya hay nombres como el de Freddie and the Dreamers, en ese momento la mayor gloria local. Liverpool contraataca con Gerry and the Peacemakers, más orientados al skiffle, pero…

Pero la verdad es que no hay una banda que consiga el delirio. Un grupo de chavalitos llamados Silver Beatles (que primero se habían hecho llamar Quarrymen) acorta el nombre y pasan a ser Beatles simplemente: con ese nombre consiguen, en Enero, actuar en la Caverna con división de opiniones. Pero son trabajadores, obsesionados con llegar a algo. Ya el año anterior, como Silver Beatles, han estado currando como negros en Hamburgo, en actuaciones de siete y ocho horas diarias, interpretando todo tipo de repertorios, desde el rock’n’roll de los clásicos hasta el “Bésame mucho”, y eso les da un aguante, una profesionalidad, que casi nadie tenía. Volvieron allí en el 61, el 62 y el 63, allí dejaron de ser cinco para quedar en cuatro, allí se hicieron hombres. Allí, en la primavera del 61, grabaron ocho canciones acompañando a Tony Sheridan, un idolillo del mercado alemán del r’n’r…

Y una de esas canciones, “My Bonnie”, fue la cara A del single extraído del LP a nombre del señor Sheridan, editado en Alemania únicamente. Y algunos fanáticos ingleses de las modernuras lo oyen. Y un día en Liverpool, en la tienda de discos del apacible Brian Epstein, llega un jovenzuelo preguntando: “ Oiga, ¿tienen “My Bonnie”? ¿My qué? Sí hombre, la canción de Tony Sheridan y los Beatles” . Mister Brian no había oído hablar de tal cosa. Pero a los pocos días entró otro cliente pidiendo lo mismo, y…

… Y ya seguiré, que tengo que abrir. Si van ustedes a la sección de Hagiografías, encontrarán una breve semblanza sobre el señor Epstein: pueden echarle un vistazo, para matar el tiempo.


7 comentarios:

  1. He aquí la entrada del Paseante sobre Brian:

    http://mismuertospreferidos.blogspot.com/2009/09/brian.html

    Parece que el Paseante es demasiado modesto como para colgar el enlace, pero en el archivo de sus viejas entradas hay auténticas joyitas.

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  2. He aquí a los famosos Tremelo... (un momento, que mire cómo se escribe) Tremeloes. ¿Se pronuncia 'Tremeloes' también?

    http://www.youtube.com/watch?v=bswxaeyQDFI

    Visto con distancia sí que es un patinazo. Supongo en que su momento sólo los entendidos podrían juzgarlo bien. Me sigue extrañando lo poco que se esperaba por aquel entonces del rock'n roll. ¡Todos pensaban que se iba a pasar de moda enseguida! Y luego ya ves... Curiosos años 50's y 60's... Me da que los 60's fue la gran década creativa, y no tanto los 70's como suele decirse. No sé, me callo.

    Vaya pinta tenían esos primerizos beatles de rockers, hasta Paul McMarney parece duro. Luego los vistieron de traje. Respecto a lo que cuentas por encima de Hamburgo, ví un documental sobre los Beatles donde contaban mucho de aquella época loca, seguramente fue esencial para ellos, para forjarse como músicos.

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  3. Por cierto, ¿he dicho ya que estuve en Hamburgo? Así es, estuve en Hamburgo. Es como Bilbao, así un poco portuario, pero más grande. Hay una calle cerrada por ambos lados y llena de putetxes. Entré para sacar unas fotos y poder decir: 'ey, yo entré en la calle de las putas de Hamburgo'. Eso sí, entré y salí, no consumí jeje Bueno, me callo ya.

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  4. Lo de "idolillo" me ha llegado al alma, mister Rick... Y gracias, Raúl, por evitarme el curro de buscar el enlace. Me empieza a caer bien, la peña de este bar en blanco y negro (y grises, por supuesto).
    Salut.

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  5. Jamfri:
    Veo que el Guadiana ha reaparecido en buen momento.
    Me tomo unos gintonis hasta la próxima entrada.

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  6. Muy interesante este bar. Creo que seré una asidua...jejejeje soy una eterna aprendiz del mundo, sobre todo de la música, así que es un lugar idóneo y gratificante por lo poco que he podido ver (poco a poco iré poniendome al día...) Por cierto, gracias por la visita por mi casa paseante, has sido todo un descubrimiento para mí. Saludos

    Lady Blue

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  7. Gracias por la publicidad, don Raúl. Yo es que soy un poco vago, ¿sabe?
    En cuanto a los Tremeloes, fue una banda de bastante éxito en el mercado del single pop aunque no tenían mucho interés fuera de eso. Por otra parte la mayoría de lo que cantaban eran versiones de otros: ese "Here comes my baby", por ejemplo, es de Cat Stevens.
    Y sí, el rock'n'roll pasó de moda en seguida: a finales de los 50, concretamente. Otra cosa es el rock, claro. Por supuesto, la época creativa fue la de los 60-70: en concreto, la llamada "Década prodigiosa" es para muchos, entre los que me cuento, la que va del 65 al 75.
    ¿Asi que va usted a Hamburgo y no entra en los puteríos a "consumir"? Es usted un flojo, perdone que le diga.

    Ya ve, mr. Strongboli: soy especialista en neologismos. Y celebro que le vaya el gris.

    Mister Paul, no sé a qué Guadiana se refiere usted. Pero en cuanto a los gintonics, los que usted quiera.

    Buenas noches, Lady Blue. Celebro que le guste este antro. Pero cuidado, que hay mucho moscón de manos largas.

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