martes, 5 de abril de 2011

Viaje psicodélico (IV)


Cumplido el trámite de los grupos ya consagrados, hoy toca hacer mención a otros tres que arrancan en esta época influidos por los sonidos del momento, como debe ser. Hubo muchos más, pero solo estos tres consiguieron sobrevivir con éxito a la época: el resto no pasaron de un single o dos -o incluso un LP- antes de desaparecer en su gran mayoría. Los tres grandes son Family, Traffic y Pink Floyd. En los tres casos la publicación de su primer LP fue precedida de singles que se han convertido en piezas de coleccionismo, pero ya hablaremos de los singles al final de esta historia.

Family: liderados por Roger Chapman, una de las voces más potentes y versátiles de este negocio, publican "Music in a doll's house" con la producción conjunta de Dave Mason -uno de los cerebros de Traffic en ese momento- y Jimmy Miller -productor de Traffic-. La conexión con Traffic se reitera en "Never like this", un dulce maravilla cedida por Mason al grupo, pero es evidente que Family tiene su propio carácter: desde la primera canción ("The chase") hasta el final del disco estamos ante un grupo que ha interiorizado la esencia psicodélica pero que ya se permite el lujo de hacer variaciones que conectan con el naciente género progresivo. Buen ejemplo de esto es la pieza cumbre, "Old songs new songs", en la que su dominio sobre los instrumentos de metal y los arreglos orquestales -con coros y todo- es apabullante. Family seguirán su camino con otros discos asombrosos y minoritarios que les darán mucha leyenda y poco dinero (como era de esperar, esta primera obra no pasó del Top-40: demasiado trabajo subterráneo como para ser percibido por las mayorías). Sin embargo, el mismísimo Lennon admitió que "Family es lo mejor que he oído en años". Y miren ustedes lo que es la vida: por esa época los Beatles proyectaban la publicación de un doble LP que se iba a titular "A doll's house" en homenaje a la obra de Ibsen, para la cual ya tenían incluso el diseño de la portada. Pero para evitar asociación de ideas por parte del público con el disco de Family, decidieron llamarlo simplemente "el LP blanco" y así salió: blanco y con una numeración correlativa.

Traffic: ya hemos hablado de Stevie Winwood en su época con el grupo de Spencer Davis, al que abandona en 1967 para retirarse a una granja junto a unos nuevos amigos y planear su futuro musical. El resultado en formato grande es "Mr. Fantasy", otro de los iconos de la psicodelia británica: en un tono más fumeta que lisérgico, y aunque el conjunto es un tanto irregular, oímos piezas rutilantes como "Heaven is in your mind", "Dealer" o, sobre todas las demás, "Dear Mr. Fantasy", una de esas canciones que nos acompañará toda la vida. Traffic, al igual que Family, será otro grupo inclasificable a partir de ese momento, otro grupo delicioso cuyo talento superó la prueba psicodélica en la que se hundieron la mayoría. Tanto en su primera época -de dirección colegiada entre Winwood y Dave Mason- como después, estamos ante otra de esas bandas cuyo nombre se pronuncia con respeto y devoción aún hoy por parte de todos aquellos que tienen memoria y distinguen lo bueno de lo acccesorio.


Pink Floyd: como todo el mundo sabe, hubo dos bandas con este nombre. La primera duró poco y su creatividad musical dependía casi por completo de un genio quebradizo llamado Syd Barrett, que representa como nadie la esencia de aquella época: cabecita loca pero efervescente, exceso de ácido, afán por vivirlo todo. De ese genio procede la mayor parte de las piezas contenidas en el primer LP de los Floyd, titulado "The piper at the gates of dawn", y hay que reconocer que la primera canción de ese disco es una de las mejores, de las más logradas de todo el género psicodélico: "Astronomy domine". El resto del disco es una preciosidad melódica, una demostración de que la psicodelia británica era pop y no rock como muchos dicen ahora; no hablemos ya de sus primeros singles, que son más evidentes todavía. Pero el bueno de Syd acabó por reventar, fue relevado por David Gilmour -un buen guitarrista y poco más- y los Floyd quedan al mando de Roger Waters, quien llevará a esta "nueva" banda al terreno del rock progresivo/depresivo que tanto dinero les dio (aunque ojo, algunos discos de esa segunda época son magníficos; no son tantos como sus millones de seguidores pretenden, pero hay cuatro o cinco obras verdaderamente relevantes). Si quieren echarle un vistazo a la hagiografía del pobre Syd, aquí la tienen.
 
Y ya está. Quedan dos o tres obras grandes del género que fueron compuestas por grupos de los que nunca más se supo, o que se diluyeron en otras bandas: a ver si el próximo día nos ponemos a ello. Mientras tanto bajo a la barra, que ahora tengo trabajo doble.



8 comentarios:

  1. Hace poco un amigo me paso un par de discos de Traffic, los dos primeros para ser exactos, y la verdad me resultaron toda una experiencia, ademas siempre tuve pendiente la tarea de adentrarme en el mundo de Winwood (solo lo escuche con los Blind Faith).
    Y que decir de los Pink Floyd, recuerdo que la primera vez que escuche su debut (despues de haber escuchado sus grandes obras de los 70s) me dejo de muy mal humor porque no sabia que ocurria ahi jaja acabo gustandome, aunque ahi que decir que la primera etapa de los Floyd es muy compleja de asimilar.

    Saludos!

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  2. ¡Ostras! no sabía que Family estaba dentro de la psicodelia. He tenido este disco un montón de veces en mis manos pero nunca me he decidido a comprarlo.

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  3. Estamos de acuerdo en algo: Family y Traffic son inclasificables.
    Los dos grupos tienen temas que me llevan al borde de las lágrimas de la emoción. Es lo que tenemos los mariquitas.
    Pink Floyd: de acuerdo en todo.

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  4. Traffic me resultan indiferentes, y a los de Family no les controlo. A los terceros ni les cito por su nombre de lo coñazo que me parecen. Qué cansinos eran. Drogao hasta las patas se dejaban oir, pero vamos, que no merecía la pena.

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  5. Qué curioso esto del disco blanco de los Beatles, me ha hecho gracia. Family y Traffic no hace mucho que los conozco (bueno, conozco un par de piezas) y son de los que te invitan a más. Y de Pink Floyd conozco más la segunda época, pero nunca he sido una fan incondicional. Siempre he tenido mis reparos con algunas piezas.

    Me gustan todos estos repasillos musicales que nos hace, Sr. Hum.

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  6. Voy a ponerme los auriculares para escuchar la música que tiene usted por aquí. La que conozco y la que no. Mienttras tanto voy a leer y curiosear por el bar y por el pub. :-)

    Este puede ser el principio de una larga amistad.

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  7. Nunca es tarde si la dicha es buena, señor de la Malena (pareado involuntario, se lo juro). Traffic es una gran banda, aunque hay que escucharla con detenimiento: no es una banda de rock al uso, lo cual implica que su trabajo es más complicado, más detallista. Y Blind Faith no son un referente, ya que ese extraño grupo al final resultó, como era de esperar, un choque de trenes: se distinguía perfectamente qué canciones eran de unos y cuáles de otros. No había fusión de mentes, lo cual es lógico cuando trabajan personas tan distintas y de personalidad tan marcada. En cuanto a los Floyd, ya digo, me gustan algunos discos de su segunda época, aunque no soy muy fan de ellos.

    Cuidado, señor Benet: no he dicho que Family fuesen un grupo psicodélico, sino que empezaron trabajando ese género. Family, al igual que Traffic, es una banda de orfebres; ambos grupos dieron lustre al género progresivo británico, tan dado a los excesos.
    Le recomiendo los tres primeros discos de estos señores: pruebe, a ver qué pasa.

    Mmmm... ya sabía yo, señor LuisC, que por una vez íbamos a coincidir plenamente. Hasta en el caso de Pink Floyd, a los que me consta que tanto usted como yo reverenciamos hace mucho tiempo y hoy en día los vemos con un poco de distancia, ¿verdad?

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  8. Ya me imagino, señor Chafardero, que esto de la psicodelia -y el progresivo no digamos- no es lo suyo. Pero qué le vamos a hacer, nunca llueve a gusto de todos. Es cierto, en todo caso, que los Floyd resultaban cansinos a veces; pero hay algunos discos muy buenos, le gusten a usted o no. Y otros no tan buenos, sintiéndolo esta vez por el señor de la Malena (joder, me siento como entre dos fuegos).

    Me alegro de que le haya gustado la anécdota sobre los Beatles, Lady Dusch: ya ve usted qué pequeño es el mundo discográfico.
    Suena muy bien eso de que "Family y Traffic invitan a más". Por supuesto que invitan a más. En cuanto a los Floyd, que parece ser el tema recurrente en esta tanda de comentarios, pues qué quiere que le diga: ya lo he dicho.

    Bienvenida, doña Merce. Lamento que en este bar haya más palabra que música, pero en fin: mi intención es la de dar ideas. Luego ya ustedes saben por dónde hay que buscar, ¿verdad?

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