martes, 14 de agosto de 2012

U.S.A. 60's: la serie B (VII)


Ya que hemos comenzado por los Sonics, el grupo más salvaje de la época, seguiremos de momento con otros cuantos que, sin ser tan fieros, tienen también su carácter. Hoy recordaremos a los Standells y los Shadows of Knight: ambos fueron considerados en su época como bandas de un solo éxito, lo cual es una injusticia absoluta; pero muy frecuente entonces, como ya iremos viendo. 

A los Standells, no sé por qué, se les considera ahora "los padrinos del punk rock". En realidad sus orígenes son muy similares a los de la mayoría de grupos que comienzan a principios de los años 60 haciendo versiones del rock and roll clásico y luego son influidos por los británicos. Se forman en 1962 y en Los Angeles, el sitio ideal: hay muchas salas y el show business más potente del país. Tras unos cuantos cambios de personal y una anecdótica balada duduá grabada a finales del 63, se van haciendo un nombre gracias a sus actuaciones constantes y son fichados por Liberty Records; que cae en la misma fantasía que afecta a Columbia con los Raiders o a CBS con los Byrds y, sin el más mínimo pudor, anuncia a los Standells como "la respuesta americana a los Beatles". Al igual que los Raiders, se les verá en alguna película y varias series de televisión; y al igual que los Beatles… se dejan el pelo largo (pasan por ser la primera banda americana con exuberancia capilar). Pero la cosa aún va más lejos: el primer single con el sello es una pieza pop bastante tonta hecha a base de coros y palmas, escrita por Tamblyn y titulada "Peppermint Beatles", que no alcanza las listas. Así que deciden centrarse y volver a su estilo original -no muy lejano al de los Wailers, por ejemplo. Su primer LP, publicado poco después, se graba en directo en el PJ's de Hollywood (un equivalente al Castillo de los Wailers) y al igual que ellos hacen un repaso de las versiones que más han trabajado: "Money", "Louie, Louie", etc. Pero tampoco hay suerte y poco después se despiden de Liberty. 

El año 65 parece seguir la misma tónica: fichados por Vee-Jay, graban algunos singles sin brillo. Pero metidos ya en el otoño, justo cuando más negro parece su futuro, se fija en ellos Ed Cobb. El señor Cobb, antiguo integrante de los Four Preps, uno de los grupos blancos de voces más famosos en la América de los años 50/60, había comenzado poco antes a interesarse por las mesas de mezclas y la producción, además de ser un buen compositor ("Tainted love", por ejemplo, es suya). Y decide aprovechar la pequeña fama televisiva del grupo para relanzarlo: a finales de ese año les consigue un contrato con una subsidiaria de Capitol y les entrega "Dirty water", compuesta por él. Es una canción con un aire Stones matizada por el órgano y que significa una ruptura total con su estilo anterior; lo cual no es del agrado de algunos de los miembros del grupo, que abandonan. Tal vez por esta razón el single ascendió muy despacio en las listas: publicado en Noviembre del 65, roza el top 10 metidos ya en Julio del 66. El mes anterior se había publicado su segundo LP, que lleva el mismo título y donde hay otras tres piezas de Cobb aparte de esa; el resto salvo una son versiones, o composiciones de colegas de Cobb. Lo cual demuestra que los Standells, como la gran mayoría de los grupos de la época, no tenían capacidad creativa. Pero ese disco es realmente bueno, y variado además: cubriendo un rango que va desde el pop de garaje hasta rozar la psicodelia, es su mejor obra (incluyendo "Hey Joe", una nueva standard de la que ya hablaremos. Ah, y la versión de "Batman", inolvidable). 

Columbia queda satisfecha por las buenas ventas del LP y decide utilizar la misma técnica que estaba empleando con los Raiders; o sea, exprimirlos. Los Standells publican otro LP en 1966 ("Why pick on me"), pero es evidente que no tienen el gancho comercial de Revere y sus chicos: hay otro puñado de versiones, algunas muy buenas, de clásicos como "Paint it black" o "Black hearted woman" en un tono levemente pop, pero las nuevas de Cobb son un tanto flojitas. Y llegados al año 67 publican otros dos más, a los que hay que añadir su participación en la banda sonora de "Riot on Sunset Strip". La mayor parte de su repertorio siguen siendo versiones (algunas tan curiosas como el "Black is black" que en España popularizaron los Bravos), mientras se deslizan gradualmente hacia la psicodelia. En cada disco hay tres o cuatro piezas realmente interesantes, pero de ningún modo justifican semejante exuberancia discográfica, que al final acabará con ellos. Y aunque "Dirty water" sea su única pieza famosa, es un grupo ideal para un recopilatorio: son mucho mejores de lo que parece.




Shadows of Knight, de Chicago, son ya una consecuencia directa de la invasión británica. Tanto, que hasta el inconsciente les juega una mala pasada cuando en 1964 -la fecha de su nacimiento- deciden bautizarse como "Shadows" a secas, hasta que el año siguiente se enteran de que hay un grupo con ese nombre en la Isla. En ellos (a los que ahora también se les llama "punk") confluyen dos sanas influencias: además de su admiración por los grupos isleños del sector r'n'b está su propio origen, ya que Chicago es la Meca del blues urbano; incluso podemos considerarlos como la primera banda blanca del país con piezas blues en su repertorio. Aunque es su afición a los británicos la que los pone en el mapa, ya que una de las versiones que suelen atacar en sus directos es "Gloria", de los Them. Y esa versión les proporciona un contrato con Dunwich Records (subsidiaria de Atlantic: ¡bien!): a finales del 65 se publica el single, que alcanza el primer puesto en Chicago, va saltando de estado en estado y en conjunto es un top-10 nacional poco después. Lo cual les permite ponerse a grabar inmediatamente su primer LP, titulado como la pieza que les dio la fama y que se convierte en un clásico; aunque esa canción sea la única de origen británico en todo el disco, ya que la mayoría son versiones blues (hay tres de Willie Dixon) o esa "Light bulb blues" de cosecha propia.

Sin embargo, las ventas no fueron satisfactorias. Visto ahora, tal vez estaban fuera de tiempo o de lugar: se hicieron más populares en la Isla que en su propio país, quizá porque el rhythm and blues no tenía suficiente mercado aún en los States. Hay un comentario de la banda que los retrata: "Stones, Animals y Yardbirds cogieron el blues de Chicago y le dieron el toque inglés. Nosotros hemos cogido la versión inglesa y le hemos añadido el toque de Chicago". Ya, la idea es muy buena. Pero recordemos que a principios del 66 los Yardbirds (salvo por "For your love") eran un grupo menor en América, y que Stones y Animals vendían muchos más singles que LPs. Es decir, en ese género había mercado para canciones sueltas con gancho, pero poco más. Si nos referimos exclusivamente al blues rock, Cream no serán populares allí hasta bien entrado el 67, y ese blues ya tiene más ingredientes. Shadows of Knight tenían su versión de "Hoochie coochie man" o "Spoonful" años antes que Cream, pero sin su altura y quizá demasiado pronto para los gustos de sus demorados compatriotas.

Un nuevo single había llegado poco antes a las tiendas: "Oh yeah". La canción es de Bo Diddley, pero ellos trabajan sobre la versión de los Yardbirds y pienso que la mejoran. Es un nuevo éxito -aunque no tanto como lo había sido "Gloria"- e ilusiona a Dunwich para darles una nueva oportunidad, que se substancia con la publicación de "Back door man", su segundo disco grande. Solo han pasado cuatro o cinco meses desde la aparición del primero, pero ya se nota que estos chicos tienen más cosas que ofrecer: aparte de clásicas como "Spoonful", que por fin trasladan al estudio después de mucho tiempo haciéndola en directo, hay incursiones en la naciente psicodelia tan curiosas como "The Behemoth", una instrumental que junto a "Eight miles high" de los Byrds anuncia un nuevo género: la raga rock, que con frecuencia acabará siendo un poco ladrillo pero que en el momento fue una verdadera revolución; y tenemos también una versión de "Hey Joe", la pieza de moda en 1966. Es un gran disco, para mí superior incluso al primero, y anticipa en cierto modo el estilo Doors: seguro que Ray Manzarek -al menos él- tomó apuntes de esta obra. Sin embargo este disco siguió la suerte del anterior: la banda, frustrada, comenzó a desintegrarse a tal velocidad que en 1967 y de la formación original ya solo quedaba el vocalista Jim Sohns. Quien intentó seguir adelante con la marca comercial, pero sus posteriores grabaciones fueron cayendo en el pozo común del garaje decadente: otra vez pop, música chicle y psicodelia sin substancia.

Que en los años 80, cuando comenzó la furia por el revival, los dos primeros discos de Shadows of Knight fuesen elevados a los altares y la banda sea considerada hoy en día como de lo más florido de esa época, es un triste consuelo; aunque como dije antes fueron mucho más populares en la Isla que en su país, y eso significa algo. La tristeza nace ya por el hecho de que sean considerados como "serie B" siendo como eran mucho mejores que algunos consagrados del momento a los que ya nadie recuerda, mientras que ellos, finalmente, sí son recordados. Pura justicia: poética tal vez, pero justicia al fin y al cabo.







4 comentarios:

  1. Hay que ver cuánto sabe usted de la música norteamericana de los años 60. No tenía ni idea de que pudieran existir tantísimos grupos. Anonadado me hallo. Un abrazo, Rick.

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  2. Ni idea de estos grupos. Empezaré bajándome los dos primeros discos de 'Shadows of Knight' (por cierto, curioso nombre), que entre una y otra tienen un repertorio muy interesante. Ahora estoy oyendo su 'Hey Joe' del Youtube. Ya sabía que estuvo muy de moda, pero no que se hubiesen grabado tantas versiones. ''Nueva estándar'' es una buena forma de definirlo.

    Muy buena también su versión de 'Spoonful', de los Yardbirds, y éstos a su vez del gran lobezno de la voz rugiente. Mola esa frase del grupo de: ''Stones, Animals y Yardbirds cogieron el blues de Chicago y le dieron el toque inglés. Nosotros hemos cogido la versión inglesa y le hemos añadido el toque de Chicago.'' Es algo que para mi demuestra honestidad. Al ser de Chicago podían haber ido más de chulitos, pero no.

    Curioso la de ''Batman'' de Standells. También los Who tienen su 'Batman'. ¿Qué pasó con Batman en esa década? Con esa basura de pelis/serie que era la de Adam West , que solo merece la pena ver para echar unas risas con los amigos, y se curraron una canción pop muy guapa, con rollo surf en algunas versiones.

    PD: Sigo sin haberme puesto con los Byrds como merecen, pero este verano he empezado a oírles de verdad a raíz de descubrir ''Eight miles high'. Menuda pieza psicodélica, supongo que de lo mejor del género. Yo al menos la he incluído en mi recopilatorio psicodélico para el coche XD

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  3. Lo primero es lo primero: ¿qué tal las vacaciones? ¿El patito bien, no? ¿Y el de goma?

    Respecto a los grupos y singles en cuestión... tengo tan poca idea como mis comentaristas predecesores. Definitivamente el que usted toca se trata de un mundo mucho menos limitado de lo que en un principio pueda parecer (como casi todos, por otra parte).

    Pd: Yo de los Byrds busco un greatest hits robusto. Fuera relleno y temas cansinetes. Ahí, cercenando, a cuchillejo limpio.

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  4. No se trata de saber mucho o poco, mister Alex. Se trata de que muchos indivíduos de mi edad quedamos prendados de las músicas "infantiles", como dicen algunos enteraos, de aquella época. No eran grandes monstruos musicales como los progresivos que vinieron luego, pero esa rara habilidad para hacer piezas instantáneas de alegría, de potencia, ese don del estribillo, eran admirables.

    Y en cuanto al rock garajero, seguro que usted tiene algún amigo que disfruta con ese sonido (ya que en estos últimos años se está reivindicando con mucha fuerza): pregúntele por los nombres que salen aquí, ya verá como los conoce casi todos.





    Espero, yerno, que a estas fechas ya haya indagado usted en el patrimonio musical de los Knight (y lo del nombre, en vista de que ya había unos Shadows, consistió en añadirle el apodo por el que se conocía a los miembros del colegio en el que todos ellos habían estudiado, y ya está. Mire qué facil).

    En cuanto a "Spoonful", como la mayoría de las versiones que hicieron del viejo blues, es muy competente. Por eso creo que en algunos momentos incluso superan a los Yardbirds.

    ¿Qué pasó con Batman? Bueno, tal vez en esta época sea muy difícil comprenderlo, pero en los 60 las series de ese tipo eran encantadoras; naif, pero encantadoras. Y eso de añadir incluso bocadillos con "Ough!" "Zump!" y ese tipo de onomatopeyas, en un claro intento por rescatar la estética y el espíritu del comic son impagables. Para echarse unas risas, como usted dice. Pero hay una verdadera legión de frikis de esa serie. Y el tema musical es otra de las clásicas genialidades de la época, como la de "Misión Imposible" o "Hawaii 5-0". Ay señor, qué tiempos.

    Y los Byrds... bueno, como ya dije en su día es muy posible que parte de su repertorio no le interese (su fase country, por ejemplo, tampoco me emociona mucho a mí). Pero está bien que vaya oyéndolos poco a poco: un "Eight miles high" de vez en cuanto es buena recompensa para el oyente inquieto.




    Las vacaciones bien, signore Giovanni: gracias de parte del patito. Y de Lauren, claro.

    En cuanto al mundo este que trato (globalmente conocido como "garaje", aunque hay muchas más cosas), comprenda usted que es lógico que haya tanto grupo: estamos hablando de al menos un quinquenio en un país que es cincuenta veces más grande que la Isla. Creo que con esta idea queda la cosa un poco clara. Y le digo lo mismo que a mister Alex: seguro que también usted tiene algún colega fan del garaje.
    Y ya sabe usted lo que pasa con los

    Con los "Grandes éxitos" ya sabe usted lo que pasa: unas sobran, otras faltan. Pero para empezar en el mundo de los Byrds no está mal, ya que las dos o tres recopilaciones que conozco sintetizan bastante bien la esencia del grupo. Pruebe con una cualquiera, a ver qué le parece.

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