martes, 11 de septiembre de 2012

U.S.A. 60;s: la serie B (IX)


1966 es el año en el que comienza la emancipación americana. Hay ya, como en la Isla, dos tipos de grupos: los que siguen trabajando el r’n’b o el rock and roll y los que parten del pop; aunque tanto unos como otros están entrando en el sarampión psicodélico, del cual se salvarán pocos. Y tenemos dos buenos ejemplos para simbolizar esta segunda alternativa: los neoyorkinos Blues Magoos y los Human Beinz, de Ohio. Ambos se establecen en 1966 tras algunos cambios de nombres y componentes, y ambos comienzan haciendo versiones de los británicos (y de algunos paisanos suyos: como buenos poperos que son, su formación es muy amplia). 

Los Blues Magoos tuvieron la desgracia de estar a cargo de unos productores un tanto lunáticos, que los inflaron con un hype desmedido: trajes con luces eléctricas, peinados de Vidal Sassoon y cosas por el estilo. Lo cual ocasionó el efecto contrario, ya que siendo una muy buena banda sobrepasaban de largo los gustos del consumidor adolescente medio pero ahuyentaban a gran parte del prejuicioso público yeyé a causa de ese exceso promocional. Sus comienzos no parecen muy esperanzadores tras dos singles de pocas ventas, cada uno en una casa discográfica distinta. Sin embargo, la segunda (Mercury) queda impresionada ante el material que están probando en el estudio y se arriesga a publicar un LP que llegará a las tiendas a finales del 66: “Psychedelic lollipop”, que roza el top 20 gracias a su cuidado equilibrio entre piezas propias (la magnífica escala guitarrera de “(We ain’t got) nothin’ yet”, que pronto será un top-5 en single, que hoy se considera una gema del garaje pop y cuya línea melódica inspiró -seguro- a Deep Purple para su “Black night”; o “Sometimes I think about”, con un delicioso regustillo Animals) y versiones muy imaginativas como las de “I’ll go crazy” o “Gotta get away”. 

Publican su segundo disco grande, titulado “Electric comic book”, en la primavera del 67. Es tan bueno o mejor aún que el primero, aunque sus ventas decaen mucho al seguir sin un público definido. Prácticamente todo el material ha sido compuesto por ellos; y dejando aparte algunas pequeñas piezas cercanas a la bufonada (consciente, es decir, humorística), aquí ya demuestran ser una banda de pop rock psicodélico con todas las de la ley: “There’s a chance we can make it”, con su exhibición de teclado y guitarra, va por delante de todo lo oído hasta ese momento en el país; o la casi feroz “Rush hour”, que liquida de una vez por todas los empeños de sus productores por hacerlos parecer “buenos chicos”. Pero la guinda resulta ser su particularísimo enfoque de “Gloria”. Sí, la de los Them, que desde su aparición en el mercado americano ha sido versionada ya por unas cuantas bandas garajeras y que los Magoos, con su toque psych, casi la recrean con un sonido que posiblemente esté -otra vez- muy adelantado para los gustos de sus compatriotas. Ahí abajo la tienen: son seis minutos sorprendentes. 

Y llegamos a 1968. Ninguna de las piezas de su segundo LP ha tenido éxito en single, pero Mercury les concede un último intento en LP: “Basic Blues Magoos”. El fracaso es total. Y probablemente ahora nos damos cuenta del porqué: esta banda tenía que haber surgido en la Isla. Estamos ante la demostración de que los Magoos han oído mucha música; tendrán más o menos nivel a la hora de componer pero procuran ir siempre por delante, y este disco es… progresivo. E irregular, pero hay grandes canciones en él. El caso es que a Mercury se le acabó la paciencia y comenzó la desbandada, aunque la marca comercial todavía durará otros tres años en un nuevo sello, con nuevos miembros y unas cuantas grabaciones perfectamente olvidables. Los verdaderos Blues Magoos ya no existían. Pero esos tres primeros discos, hoy en día, ya forman parte de la leyenda.




Los Human Beinz se establecen en 1966 tras abandonar, como los Magoos, su nombre anterior (The Premiers). Sus primeros singles, que pasaron casi desapercibidos, contienen versiones como “Gloria” o “The times they are a-changing”, lo cual demuestra que sus influencias son muy variadas. Y cuando fichan por Capitol, en el 67, lo vuelven a demostrar con una estupenda versión de los Isley Brothers: “Nobody but me”, un top 10 que se convierte en otra clásica de los recopilatorios con su pegadizo ritmillo pop apoyado por unos instrumentos que suenan totalmente nítidos, cristalinos. Casi inmediatamente aparece su primer LP, con el mismo título del single: la cara A comienza con él, es irreprochable, trae piezas tan curiosas como una estupenda versión de “Foxy lady” y remata con su nuevo single “Turn on your love light”, donde demuestran una vez más que son unos genios haciendo versiones (la original de Bobby Bland queda totalmente oscurecida) y que acabó siendo número 1 ¡en Japón! aunque en su propio país no pasó del top 70. La cara B es un poco más floja, más “reflexiva”, pero el conjunto es magnífico. 

Sin embargo -salvo la curiosa excepción de los japoneses, que estaban locos por ellos- los Beinz ya no superaron las ventas de su primer single, que los ha marcado como otra de esas bandas de un solo éxito. Y el final está cerca: a mediados de 1968 sale al mercado su último intento en LP, titulado “Evolutions”, que pasó completamente desapercibido a pesar de ser tan bueno o mejor que el primero: un poco más compacto, con algunas reminiscencias del mejor sonido Bee Gees y con algún lunar por medio, pero otro gran disco. Lo que quedaba claro, definitivamente, es que el pop garajero -salvo por algún single afortunado- no tenía sitio en los States: allí eran todos muy machotes, por eso me vine a la Isla. Es lamentable que tanto los Magoos como los Beinz hayan pasado sin pena ni gloria. Pero ya ven ustedes lo que es la vida: su última gira fue precisamente en Japón, donde un pequeño sello local los grabó en directo (“Live in Japan 1968”). El último disfrute que nos queda de ellos. 

En fin. Ya sé que la mayoría de los visitantes de este local son rockeros, así que probablemente este post les haya resultado un tanto indigesto. Pero por si acaso algún poppie despistado anda por ahí, seguro que me agradecerá estas dos joyitas que le dejo a continuación, preciosas píldoras de optimismo en poco más de dos minutos cada una: los dos grandes singles de Human Beinz. Y un mensaje: paciencia, compañero. Ya llegará nuestra revancha a mediados de los 70, cuando todos estos grupos sean reivindicados de una vez y para siempre. Ganbatte kudasai!




12 comentarios:

  1. Steve, tu erudición musical que puede rallar el frikismo no conoce límites. Gracias por ilustrarnos de manera tan amena.

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  2. No todos somos rockeros, Rick, aunque si sigo pasando por aquí y tú sigues con estas miríficas homilías, tan suculentas y bien curradas, probablemente me convertiré a vuestra religión.;)
    ¿Steve llamas a nuestro Rick, Lucrecia Flaca?

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  3. Los Blues Magoos me parecen demasiado clónicos. Estaba claro que el objetivo era vencer a los grupos ingleses de raíz blusera en su propio terreno. Sinceramente si ya se cuenta con los originales no tiene mucho sentido quedarse con la copia, Them y Animals lo habían hecho antes y hay demasiado respeto hacia la obra original.
    Human Beinz es un grupo realmente fresco y divertido. Las dos versiones son realmente excelentes y ofrecen un estilo menos dependiente de la música de la isla. Se merecían tener mejor suerte.

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  4. Estaba leyendo la entrada el otro día, con la primera canción de los Magoos puesta, y juro que pensé en 'Black night' de Deep Purple. Luego ya me lo confirmaste. Seguro que se basaron en ella. 'Black night' mola, pero creo que prefiero ésta, más colorida y sugerente. El audio que más me ha gustado de los cuatro.

    Y de los Human Beinz me quedo con la primera sobre todo. Me desternillé con la historia de Japón, jeje. Con lo que a mi me gusta este pop, y qué abandonado lo tengo... Escuché la versión de 'Foxy lady' y me gustó, aunque siento sonar aburrido: una vez más, prefiero la de Jimi.

    En fin, me voy a pasar tres días fuera, pero cuando vuelva me pondré las pilas con varios grupos de serie B americana que tengo pendientes aquí.

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  5. De los Magoos he oído algo pero poco, de Human Beinz absolutamente nada, pero este post ha despertado mi curiosidad, muy interesante, los pongo en la lista de ineludibles.
    Gracias. Saludos.

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  6. Gracias, Flaca. Aunque tu alabanza sea un poco envenenada y certera: tras pasarme la mano por el lomo ("erudición musical". Ahí te excedes), me obsequias con la cicuta "frikismo". Y desgraciadamente tienes razón: soy un friki. Pero bueno, a otros les da por el futbol o la filatelia, ¿no?



    No todos somos rockeros, dilecto Caruano, en efecto: yo, sin ir más lejos, soy más poppie que rockero. Y en calidad de tal he hecho esa proclama del último párrafo, precisamente. Y bueno, ya sé que tus gustos musicales van por otros derroteros; pero justamente por eso me da más alegría verte por aquí.
    En cuanto al "Steve" con el que me denomina la Flaca, recuerda: ella y yo nos conocimos en "Ser o no ser", su primera película. Era una deliciosa y pizpireta muchacha que me llenó el ojo de inmediato. Y a pesar de que yo ya era un puretilla por entonces, parece que le caí en gracia. Bueno, pues en esa película yo me hacía llamar Steve. ¿Lo pillas ahora?


    Pues lamento no estar de acuerdo con usted en este caso, herr doktor: dejando aparte el resto del LP -que le recomiendo fervientemente-, creo que había grupos mucho más clónicos que los Magoos: el single que he puesto es muy original; y más lo es aún la versión de "Gloria", que yo veo casi como una recreación. La raíz blusera, que la tienen, queda ya muy diluida en sus primeras canciones grabadas.
    Ahora, con los Beinz estamos de acuerdo. Lástima que este tipo de grupos fuesen borrados tan rápidamente de la escena por los integristas de la psicodelia: aun siendo yo un fan del género, reconozco que el pop garajero es delicioso (y también soy fan, por supuesto: igual o más aún que de la psicodelia).

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  7. Me alegra mucho, yerno, que un rockero como usted afirme que esa pieza de los Magoos le gusta tanto. Que incluso la prefiere, ha dicho, a la de los Purple. Hombre, es cierto que no son muy comparables, pero le diré que también a mí me gusta más. No tiene mucho valor que lo diga yo, puesto que mi tendencia poppie es conocida, pero en fin: lo digo.
    Y en cuanto a los Beinz, ya sé que "Foxy lady" le sienta como un guante al bueno de Jimi -aquí no hay discusión- pero estos muchachos se defienden. Y los japoneses tienen unos cuantos ídolos garajeros de esta época, ¿eh? Se quedaría usted sorprendido de la cantidad de reediciones -incluso falsificadas- que han hecho de esa época: hay algunas en mi colección que lo atestiguan.
    Espero que los tres días esos le sienten bien. Felices minivacaciones.



    Bienvenido a este local, mr. De Witt. Por suerte o por desgracia la discografía tanto de los Magoos como de los Beinz es corta, así que lo tiene usted fácil. No digo que sean unas maravillas, pero ha habido algunos grupos con menos ideas y con más producción que tuvieron mejor suerte. El propio concepto "Serie B" que he usado para esta serie es muchas veces injusto, pero no se me ocurría otro.



    Ya se lo he aclarado, Flaca. Eres de pocas palabras, ¿eh?

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  8. A mi no me produjo ninguna indigestión, al contrario, me resulta placentero escuchar toda ésta movida que fue marcando esa década maravillosa.
    Ahora lo de Deep Purple con "We ain’t got) nothin’ yet", más que una inspiración fué un robo a mano armada, jajaja !!, y mirá que Deep Purple es una de mis bandas preferidas.
    Pero bueno, lo que hicieron después los libera de toda culpa :)
    Las dos bandas me resultaron frescas y divertidas, como dijo por ahí el Doctor.
    Como siempre un gran informe.
    Un abrazo.

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  9. Prefiero las miradas intensas, Steve. Lo del frikismo era desde el cariño. Todos lo somos de algo: el truco está en llevarlo con más o menos estilo.

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  10. Gracias, Rick, las mini-vacaciones me han venido bien.

    ¿Ediciones japonesas...? Su fonoteca debería ser Patrimonio de la Humanidad. Mañana busco algo de estos grupos.

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  11. Pues me alegro mucho, mr. Tiranosauro. Lo de la "indigestión" es una manera de hablar, claro; pero ya sabe usted que hay muchos rockeros que no salen de ahí, son muy "auténticos". Y este tipo de cosas les aburren.
    Y los Purple tienen más "préstamos" que este, pero en fin: como usted dice, a veces sabían redimirse.


    Ah, bueno. Ya me imaginaba yo que algo de cariño habría, Flaca. Y sobre las miradas estamos de acuerdo; aunque todavía recuerdo las que le echabas a mi amigo Frankie, que uno tiene su memoria. Pero te doy la razón en lo del frikismo, ya que quien más y quien menos tiene sus manías.



    Celebro que se haya restaurado usted con esas minivacaciones, yerno. En cuanto a los japoneses, es un mundo inabarcable: gran parte del mercado beat, mod, garajero, psicodélico y progresivo ha sido reeditado por ellos (a veces solo por ellos) y con frecuencia con mucha mejor calidad de sonido que en Occidente. Solo le diré una cosa: si de un CD ve usted edición japonesa y occidental, elija la japonesa sin dudarlo: suenan mucho mejor.


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