martes, 1 de octubre de 2013

España: la travesía del desierto (XXIV)


Bienvenidos a Mallorca, isla y oasis al mismo tiempo: una de las ventajas de la insularidad, además del magnífico clima que se disfruta, es que la sensación de distancia con respecto a España hace que las costumbres y la rigidez impuesta por el Régimen se suavicen un poco. Y como los guiris están ansiosos de fiesta y el turismo hay que cuidarlo, conviene hacer la vista gorda ante algunas de sus rarezas y comportamientos. En lo musical, la zona está poblada de orquestas y pequeños grupos que sobreviven a base de actuaciones en hoteles y chiringuitos interpretando los éxitos de moda, sean del estilo que sean; en ese sentido, los Javaloyas (que como dije el otro día pueden considerarse tan valencianos como de aquí) son el mejor ejemplo del gran bagaje musical y técnico que puede adquirse con ese sistema, al que los modernos hacen ascos pero que es un aprendizaje inmejorable y haría mucho bien a los desnortados y engreídos grupos actuales: solo hay que recordar los orígenes de los Beatles para comprenderlo. En los primeros años 60 pocos conjuntos hay aún que sobresalgan en ese circuito, pero ya tenemos al menos dos de los que hablar: The Four Winds and Dito y Mike and The Runaways. Sí, la influencia guiri hace que sus nombres “sean más comerciales” en inglés que en español. Una excepción a la norma patria, que veremos pronto en otros dos lugares costeros. 

The Four Winds and Dito son un grupo de músicos aficionados que comienzan a ensayar por su cuenta y no durarán mucho en este negocio. Sin embargo llama la atención su dominio instrumental y su amplio conocimiento del repertorio tanto americano como británico, que los hace muy populares entre la escasa muchachada moderna que hay en la zona allá por 1963-64, cuando comienzan sus actuaciones. Aunque la información que hay sobre ellos es escasa y no siempre fiable, parece ser que junto a su cantante Dito (Eduardo Vidal) había dos guitarristas: Mito (Jaime Vidal) y José Luis Cubeles; el bajo estaba a cargo de José Massonet y en la batería se sentaba Fernando Baiget. No tardan mucho en convertirse en una leyenda, e incluso hoy en día se les reconoce como el primer conjunto realmente yeyé de Mallorca, un honor que se cimenta con su fichaje por EMI en 1965. Publican a mediados de ese año su primer EP, tres versiones del repertorio yanqui más una británica. Tenemos, junto a una clásica de Little Richard, el “Tijuana” de los Persuaders (una instrumental cruce de tex-mex con surf, basada en trompetas y órgano, a la que los mexicanos Seven Days añadieron letra), que ya habían versionado los inevitables Javaloyas; “You’re no good” de Betty Everett (que no se hizo popular aquí hasta mediados de la década siguiente gracias a Linda Ronstadt -la versión de Bruno Lomas era un poco flojilla) y “Give your lovin’ to me” de los Mojos, un grupo del Mersey que en España solo conocían algunos músicos y poco más. Pero en las cuatro demuestran una talla más que aceptable. 

Por desgracia el disco pasa casi desapercibido salvo en Mallorca (tal vez demasiado vanguardista para el momento), pero EMI les da una nueva oportunidad el año siguiente. Y entonces nos sorprenden con otras tres versiones poco frecuentes: el “Turn, turn turn” de los Byrds, “The last very day” de los Hollies y “Something better beginning” de los Kinks. Y añaden la única pieza propia de su corta carrera, “No me dejas vivir en paz”, que casa perfectamente con las otras. Su popularidad en Mallorca queda patente con la llegada a la isla de los Kinks, en cuya actuación figuran nuestros amigos como teloneros, pero nunca pasaron de ahí: no hubo más discos, y sus actuaciones fueron declinando hasta su desaparición a finales de la década. Porque la palabra "desaparición" es la más ajustada: salvo Dito, que regentó un bar psicodélico muy popular en la Deya de principios de los años 70 (El bar de Dito), de los demás no se recuerda nada. Pero en fin, quedan sus discos: del primero he elegido la magnífica versión de “You’re no good” y del segundo su única pieza propia, como no podía ser de otro modo. Si no los conocen, puede que les sorprenda su nivel. 




Y ahora vamos con Mike y los Runaways. De estos sí conocemos su vida con pelos y señales; no por su fama en aquel momento, y mucho menos por su producción discográfica (un solo EP en España), sino por lo que vino luego. La historia comienza en 1963, cuando un pequeño grupo local llamado Lom and The Cries comienza a actuar en un hotel de la zona. Y al igual que pasó con los Salvajes, Javaloyas y tantos otros grupos mediterráneos, uno de los clientes del hotel resulta ser un alemán que está metido en el negocio musical de su país: ante la destreza de estos chicos, les propone un viaje a Colonia para actuar durante un mes allí. Por entonces, la alineación del grupo era la siguiente: al micrófono Lucio San Eugenio; Tony Obrador, guitarra solista; Florencio Pacual, rítmica; Miguel Vicens, bajo; Pablo Sanllehí, batería. Pero justo al llegar a Colonia, a mediados del 64, resulta que Lucio, su cantante, se pone enfermo y ha de volver a Mallorca. Ante lo cual sus compañeros, que no quieren renunciar a la posibilidad de hacerse unos ahorros en la potente Alemania, buscan desesperadamente una voz y se encuentran con un tal Michael Kogel, que ya ha grabado algunos singles con el nombre de guerra de Mike Rat, una variante coloquial “punki” de Mickey Mouse. Ese cambio de voz trae consigo un nuevo nombre para el conjunto: Mike Rat and The Runaways.

Entre la demostrada talla técnica del grupo y la voz privilegiada de Mike, los Runaways consiguen que la gira se amplíe del mes inicial a nueve; y sobre todo, algo que ningún otro grupo español consiguió allí: sus actuaciones en el club de Colonia son grabadas y publicadas a principios de 1965 en dos Lps -alemanes, por supuesto. El primero aparece con el título “Live recording from Kaskade Beat Club, Cologne”, y lo presenta Ariola; que poco después y por medio de su filial Baccarola aprovecha el material sobrante y lanza otro con el título de “Live recording beat” sustituyendo el nombre del grupo por el de “Beat-Mixers”. Si se ponen a buscarlos, ya les aviso de que su rareza los hace carísimos. Pero lo curioso del asunto es lo bien que suenan (claro, grabando en Alemania…) y, mejor aún, lo bien que se desenvuelve el grupo: la sucesión de versiones del repertorio americano más algunas de Beatles, Yardbirds o Stones, demuestran -además de la voz agraciada de Mike, aunque en algunas solo hace labores de acompañamiento- una talla técnica muy notable. Y con esos avales vuelven a Mallorca incluyendo al rubio cantante teutón, aunque él aún no lo tiene muy claro. Ahora son una celebridad en la isla, y EMI (cómo no) los ficha para publicar a toda prisa un EP que saldrá en otoño de 1965 y que, seamos honrados, no es ninguna maravilla: cuatro versiones correctas, de las cuales en dos ni siquiera oimos a Mike (ya sin el Rat), que no tiene ni idea de español y es sustituido por sus compañeros. El disco pasa sin pena ni gloria, un revés al que se añade la caida de su guitarrista Florencio Pascual en las redes de la mili. El futuro se presenta inquietante... 

Y es justo entonces cuando los Sonor entran en escena; bueno... la mitad, para ser exactos: recordarán ustedes que ese cuarteto queda reducido a dúo con la marcha de Carlos Guitart para crear los Flecos seguida por la de Jorge Matey con destino a los Pekenikes. Pero poco antes habían actuado en Mallorca, donde coincidieron y congeniaron con los Runaways. Y como el nombre comercial “Sonor” tiene mucho tirón en la capital, Manolo Fernández y Tony Martínez, los dos que quedan, intentan seguir adelante y ofrecen un puesto a Miguel y Pablo… hombre, y ya puestos no nos vendría mal el vozarrón y la percha del alemán ese… y se juntan los cinco, y los dioses son propicios, y aunque la primera idea es seguir con el nombre de “Los Sonor”… 

Snif… aquí tienen dos versiones de los Runaways, una de su gira alemana y otra de su EP. La primera es el “Route 66”, que no desmerece frente a la de los Stones -y menos aún a la de los Sirex. Sobre la segunda, “Evil hearted you”, la pieza de Gouldman con escalas españolas que popularizaron los Yardbirds, circula una leyenda urbana que afirma que el mismísimo Jimmy Page la oyó y quedó encantado… No sé: aunque el nombre de ese guitarrista volverá a aparecer pronto en la carrera de “los nuevos Sonor”, y aunque como leyenda tiene un pase, me permito dudarlo. Pero más delirante es la “versión larga”, que afirmaba que Page, alucinado con la tremenda voz de Mike, pensó en él para sus futuros Led Zeppelin… 






Y no hay más incidentes en Mallorca, de momento. La verdad es que, salvo dos nombres que nos esperan al sur de la península, ya casi hemos completado esta polvorienta travesía. Así que les ruego un último esfuerzo: traten de sobreponerse pensando en la vuelta al hogar y una buena ducha. 



14 comentarios:

  1. Interesante estos Four Wind and Dito. Suenan muy beat. Y además, teloneros de The Kinks (mi grupo preferido) El original, con ese órgano juguetón, está muy bien, no? No los conocía.

    Muy buena versión del Route 66 de Mike Rat y los Runaways. Y el tema que popularizaron los Yardbirds, me gusta, ¡con lo difícil que es hacer versiones en español y que suenen creibles! (lo se por esperiencia)

    Gracias Rick por la información tan detallada. Seguiré disfrutando de este tugurio.

    Saludosssssssssssssss

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    1. En efecto, señor Babelain, suenan muy beat. Y con un nivel notable, teniendo en cuenta que hablamos de un pequeño grupo sin trascendencia. A veces los menos conocidos son los más sorprendentes.

      Las versiones que hacían Mike y los Runaways eran realmente buenas, aunque tal vez la voz ensombrecía el resto: es muy raro encontrarse con un tono como ese, que lo inunda todo. Lo de la credibilidad o no de las versiones en español es fuente de continuas discusiones, y sigo sin tenerlo claro. Depende de quién y cómo las haga: los Llopis, por ejemplo, en la prehistoria de la música yeyé en español, lo hacían muy dignamente, mientras que otros fusilaban las canciones. Creo que todo depende del intérprete, más que del idioma.

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  2. Venga Rick:
    Una ronda para toda la barra, que ya pago yo, y ponnos algio bueno pa picae.
    esperaba esta visita a la isla, y no me ha defraudado, Los Four Wind están bien, pero con MIke y Runnaways me has dadao de lleno, es de mis bandas favoritas, su EP me encanta y es de mis favoritos del yeyé hispano, la versión del "“Evil hearted you”, aunque suene a herejía está a la altura de la de los Yardbirds.
    Pasamos a la publicidad:
    Un estupendo blog (varado en dique seco de momento:)
    http://illasonora.blogspot.com.es/
    Impresionante donde daban cancha a todos los estilos inimaginables de bandas de la isla, desde el grindcore al folk, si le dais una vuelta a las etiquetas encontrareis unos muy buenos recopilatorios de bandas yeyeses, no se si estarán los links activos.
    Y para los forofos de los Mike and Runnawais, la Biblia, quiero decir el blog del yeyé español: "Spanish Garage and Pop Rock" http://66spanishgarage.blogspot.com.es/
    Publicó hace poco todos los temas de Mike and Runnaways, el EP y los dos Lp´s alemanes, eso si cancion por canción, buscar en las etiquetas:
    Mike and Runnaways, Beat Mixers y Mike Rat and the Runnaways.
    La epoca alemana una delicia para los amantes del mas puro beat sin complicaciones.
    Nada más,
    Ah! apunta las consumiciones en mi cuenta que estoy seco.
    Jose

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    1. Tomo nota de la ronda, don José. Y la apunto en su cuenta: recuérdelo para cuando cobre la paga, antes de que se lo funda todo. En cuanto a Mike y los Runaways, es una pena que sus grabaciones no sean más numerosas. Aunque bueno, si pensamos en que luego tuvimos a los Bravos no hay queja: lo doy por bien empleado. Ah, y estoy plenamente de acuerdo en su opinión sobre “Evil hearted you”, sin tener siquiera la ayuda de la voz de Mike. Precisamente sin él es cuando se nota mejor el gran nivel que tenía este grupo.

      Bien está que cite usted a esos dos blogs, a los que yo añadiría “El viejo pick up” y la página generalista de La Fonoteca. Entre las selecciones musicales de unos y las historias de otros, aparecen reflejados casi todos los conjuntos que significaron algo en nuestro país.

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  3. Casi resulta inevitable darle un toque localista a la entrada ya que por lo que dices al final creo que no te vas a acercar por el Noroeste ni de coña: el señor Miguel Vicens bajista de los Runeways y del grupo exitoso posterior, no digo su nombre para no quitarte protagonismo, es de las tierra que nos vió nacer a usted y a mí.
    Estupenda la versión de You are no good, tanto en voz como en contenido musical. El segundo tema también es muy bueno. Los dos espléndidamente grabados para los medios de la época. Creo que se desmiente esa latiguillo de que en España no se podían hacer las cosas bien en el terreno fonográfico. Quizás porque había más pereza que interés.
    De los Runeways, después de escuchar esa voz, poco se puede decir, me refiero al que entonces se llamaba Mike Kogel. Las grabaciones de los Beatles en Alemania no tienen ni la mitad de calidad que ésta. No veo tan delirante la idea de que este cantante alemán pudiera entrar en la formación inicial de Led Zeppelin y eso que yo admiro al gran Robert Plaint.
    Saludos

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    1. Ay, herr doktor. Puede estar usted seguro de que ya me gustaría incluir al Noroeste, pero… no hay materia. Qué le vamos a hacer. Y, si somos justos, ni siquiera de Miguel Vicens podemos presumir mucho: nació en El Ferrol de casualidad, por la profesión de su padre, marino. La familia Vicens, mallorquines de pro, tampoco creo que recuerden con agrado el hecho, ya que ese día hubo una explosión en el polvorín de la base naval y, como luego dijo Miguel, “mi madre me parió del susto”. Menudo plan. De todos modos, con un año ya estaba de vuelta en las Baleares, así que…

      Y sí, las grabaciones de algunos grupos como los Four Winds demuestran que todo dependía de la talla del grupo o de que ese día hubiese un técnico con un poco de amor a la profesión. En cuanto a las grabaciones de Beatles y Runaways, hay que tener en cuenta que tres o cuatro años de diferencia era mucho en la calidad de los equipos; pero más importante que eso fue tal vez el hecho de que los Beatles fueron grabados en cinta casi por casualidad, sin la menor idea de la repercusión que tendrían luego, sin intenciones de publicar esas grabaciones, mientras que las de los Runaways fueron hechas precisamente con el objetivo de publicarlas. Y cuando me refiero a que la historia de Mike y Jimmy Page es delirante no quiero decir que la voz del teutón valiese o no para los zepelines, sino que nunca llegó a producirse tal hecho.

      Ah, y no se preocupe por el protagonismo, que ya lo dejé clarito al hablar de los Sonor: Los Bravos, Los Bravos, Los Bravoooosss…..

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  4. Realmente interesante este post sobre los mallorquines. La verdad es que los Four winds suenan muy bien y es todo un honor que tocaran con Los Kinks. Respecto a Mike y los Runaways, esos ya son otra cosa. ¡¡Que calidad de sonido!!. Que mala suerte la de Lucio, su primer cantante, pero la suerte estaba echada y salieron ganando con creces,solo hay que escuchar como canta el alemán...Los temas magníficos tanto las versiones como los propios.

    En fin, Sr. Rick, otro estupendo post para nuestro delite.

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    1. En efecto, don Antoni: poder presumir de haber sido teloneros de los Kinks es ya todo un orgullo para un grupo que por desgracia no pasó de ahí. Y en cuanto a los Runaways, ya solo con la voz de Mike sería suficiente para admirar esas grabaciones. Supongo que fue esa voz lo que animó a Ariola a grabarlas, teniendo en cuenta además que Mike era ya vagamente conocido en el país por sus singles anteriores.

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  5. Hoy voy a tirar de sensaciones, ya que desconozco ambos combos, el primero me ha sorprendido gratamente, sonido limpio, “You’re no good” genial, Bruno también la hizo, pero esta es magnífica, mas aguda y optimista, la segunda empieza bien, pero me falla a ratos en la letra (poco destacable con sus competidores). Los Runaways bien, ojo, el primer tema casi me ha recordado a Johnny Rivers en el "Whisky a Go Go", y me mola el rollo Yardbirds, desconocía estas versiones y me han flipado tanto que voy a seguir buscando. La anecdota de Page, genial (me la apunto en mi libretita de notas)... un placer, y todo un descubrimiento hoy!

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    1. Muy buenas, don Sebas. Ya ve, se me había escapado la versión de Bruno, y estamos de acuerdo en que la de los Four Winds es mejor. Ahora, sobre las letras no hay mucho que decir: el pop, por lo general, no le presta mucha atención a eso. Y los Runaways, entre la calidad de la grabación y lo bien conjuntados que parecen Mike y los otros, dan un resultado memorable. En cuanto a la “anécdota” de Page, ya digo: no se la crea. Es una leyenda urbana, y nada más.

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  6. Hace poco que pasé por la isla y en una cena el anfitrión presumió de lo movidos que fueron allí los sesenta en cuestión de música. Comentaba que en verano se sacaban unas pelas tocando para los turistas y que además circulaban discos que no se veían por otros lados. Este al final dejó la guitarra y se dedicó al negocio de la loza sanitaria, con menos glamour pero más lucrativo.
    De los grupos de hoy, los Four me han sorprendido por su nivel. Lástima que no tuvieran continuidad. Y los Runaways tocando y grabando en Alemania, otra variante de la clásica ola migratoria de la época. Es curioso el poder de atracción que tenía ese país para grupos de todo el continente.
    a

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    1. Era envidiable la posición de Mallorca por entonces, señor Chafardero: la cantidad de guiris que arribaban allí, con frecuencia trayendo consigo discos raros, convertía a la isla en un verdadero paraiso. En cuanto a los Four Winds, ya ve que se merecían algo más (aunque ignoro si la puñetera mili tuvo algo que ver, que no me extrañaría).

      Lo de Alemania es explicable: dejando aparte la efervescencia londinense, la potencia económica se hacía sentir. Y aunque por la privilegiada situación de Liverpool y el idioma fue la Isla la que se llevó crudo el negocio, hay que reconocer que Alemania tuvo muchos grupos y una gran circulación musical. No llegaron a hacerles sombra a los ingleses (nadie se la hizo), pero en lo relativo a la música popular es evidentemente el segundo país de Europa en importancia.


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  7. Muy buenas, joven:

    El primer grupo de hoy, alucinante; con tanta calidad duele el que no hayan podido seguir. Su desaparición pudiera justificar la atroz táctica de las casas de discos en este país; no hay más que ver la diferencia entre las grabaciones en Alemania y en España de Mike y los Runaways, donde sólo lo arregla la extraordinaria voz de El Rata. ¿No estábamos preparados para esa calidad musical? Puede ser. Por aquí la música extranjera que se oía en la radio era mayormente francesa o italiana.

    Está muy bien la versión de Route 66, sobre todo por la espectacular voz; pero sigo prefiriendo el San Carlos Club, que creo que es de un año antes: sé que es cuestión de gustos y cabezonería.

    Por cierto: yo me creí lo de El Rata y Led Zeppelin; incluso estaba seguro de haber oído alguna versión suya de ellos. Bueno: es la cabeza que tengo.

    Y es una vergüenza que no vaya usted ni a mencionar grupos como Los Senex (total, por un añito de nada), Los Alesandi, o los Fly United (de su amigo el Anciano, un lustro más tarde). ¡Qué poco patriota es usted! El rigor histórico no es importante, hombre. Hay mucha gente que se cree que privatizando la sanidad se ahorra, por poner un ejemplo tonto.

    Coñas aparte, buena entrada.

    Salud.

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    1. Muy buenas, don Pez.

      Duele lo de los Four Winds, sí. Como lo de muchos otros grupos que acabaron igual que ellos, olvidados por su propia casa discográfica y la escasa afición del momento. Y en cuanto a “Ruta 66” y los Sírex, me parece muy bien su admirable fidelidad a esa versión. Pero en fin, qué quiere que le diga…

      Y lo del Rata y Led Zeppelin, ni caso: leyenda pura, alimentada por el propio Rata.

      En cuanto a los grupos gallegos que usted cita, me remito a lo que le he dicho a herr doktor: sintiéndolo mucho, no hay materia. Que yo sepa, algo grabaron los Senex y los Alesandi, pero muy posterior, en plan reunión de viejos rockeros. Y con los Fly United del Anciano, lo mismo digo. Aunque por el carácter volátil del anciano en cuestión, me temo que ni reunión posterior hubo. En todo caso consúltele: a ver si nos vamos a llevar una sorpresa y hay cintas guardadas en algún sótano coruñés. Estaría dispuesto a saltarme el rigor histórico, se lo aseguro.

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