martes, 21 de enero de 2014

1971 (X)



Charisma es un pequeño sello creado por Tony Stratton-Smith, un fan total de las “músicas raras”, que en su época fue referente muy importante en el sector progresivo más cercano al sinfónico (aunque también se ocupaba del mercado folkie, como ya vimos con Lindisfarne y String Driven Thing). Hay que recordar un hecho curioso pero que a la larga tuvo mucha importancia: uno de sus primeros fichajes fueron los Nice de Keith Emerson, que además de llegar al top 5 con su último disco en la Isla tuvieron un éxito considerable en Italia; y ese éxito hizo que algunas de las bandas de este sello se encontrasen con una recepción magnífica allí. Mientras en Alemania, la segunda potencia musical tras la Isla, se impone el progresivo free de CAN o Neu! junto a la psicodelia oscura de Amon Düül II, en Italia la tendencia sinfónica, más dulce, se adueña del mercado a gran velocidad, y muy pronto se harán conocidas en toda Europa bandas como la Premiata Forneria Marconi, Banco del Mutuo Soccorso, Quella Vecchia Locanda (¡qué nombres más largos!) y otros cuantos; que por cierto, en su gran mayoría serán fichados por sellos británicos: sin ir más lejos, la PFM o el Banco, tras hacerse un nombre en su país, pasaron al catálogo Manticore (propiedad de los ELP). Bien, pues en estos momentos es el mercado italiano (y en conjunto el continental) antes que el isleño, el que más popularidad otorga a las dos bandas de Charisma que estamos siguiendo desde su creación: Van Der Graaf Generator y Genesis, verdaderos referentes para los músicos de aquel país. Sus trayectorias son contrarias, ya que los generadores desaparecerán pronto de escena y por un largo período de tiempo mientras que Genesis, despacito pero sin pausa, se están asentando en la élite de este estilo. 

Como ya dijmos en otras ocasiones, Van Der Graaf Generator es el grupo protegido de Tony Stratton-Smith, que era su manager y los convirtió en la primera referencia del sello Charisma. En la Isla son una banda de culto, es decir, de mucho respeto y pocas ventas, mientras que en el continente las cosas les van relativamente mejor. Siempre se les ha considerado como un cruce entre King Crimson y Genesis; a lo cual yo añadiría que más cerca de los primeros que de los segundos, ya que a pesar de la fuerte carga lírica de Peter Hamill, su líder, el sonido es menos empalagoso que el de Gabriel y los suyos, e incluso un tanto crudo a veces, cercano a los postulados de Fripp: si existiese un género llamado "jazz-rock progresivo/melódico", sería una aproximación a lo que ellos hacen. A diferencia de los Crimson, la formación de este grupo es bastante estable desde hace un tiempo: junto a Hamill (voz, guitarra y ocasionalmente teclados) vemos al saxofonista David Jackson, al organista Hugh Banton y el batería Guy Evans. En otoño de 1971 publican su cuarto disco, que será el último de su primera época aunque ellos no lo sepan aún: “Pawn hearts”. 

Sé que la mayor parte de los parroquianos que acuden a este tugurio no son muy fans del género, así que me limitaré a detallar que el disco se compone únicamente de tres piezas: en la cara A tenemos “Lemmings”, con un vigoroso arranque muy típico del grupo, y luego un desarrollo mucho más suave donde se luce la voz de Hamill. Va seguida por “Man erg”, una balada progresiva donde una vez más Hamill demuestra tener el gancho suficiente como para convertirse en el protagonista. Y en la cara B hay una pieza única, aunque desarrollada en partes, con el título genérico de “A plague of lighthouse keepers”: son más de veinte minutos, que no recomiendo a quienes no se sientan verdaderamente atraidos por estos señores. A mí me gusta, pero a trozos, y reconozco que en la mitad de tiempo habría quedado mucho más atractiva. En todo caso, el disco tiene unas ventas muy pobres salvo en Italia, donde llega al número 1 y convierte a la banda en verdaderos ídolos. Pero a cambio se ven obligados a una diabólica tanda de giras por aquel país que los agota; y por otra parte hay tensiones entre Hamill y los demás, así que, el año que viene, aprovechando el cansancio y el poco éxito que tienen en la Isla, deciden separarse: Hamill seguirá una carrera en solitario irregular pero muy interesante, y reunirá el grupo de nuevo tres años después. 

Genesis, la segunda referencia del sello, tampoco ha tenido grandes ventas hasta este momento. Por otra parte, poco despues de grabar “Tresspass”, su segundo disco, pierden a dos de sus integrantes: el batería John Mayhew, que en realidad no se sentía a gusto con ellos, y el guitarrista Anthony Phillips, cuyo médico le aconseja dejar el grupo a causa de un grado muy alto de miedo escénico que lo hace psíquicamente inestable. En sus puestos entrarán Phil Collins, ex-batería de Flaming Youth, un grupo de pop psicodélico casi orquestal y un tanto tremendista (en la onda de los Moody Blues) que solo llegó a grabar un LP, aunque “Guide me Orion”, la pieza que lo abre, es una clásica del género; y como guitarrista tenemos a Steve Hackett, que junto a su hermano John se había hecho conocido en una breve asociación llamada Quiet World, una “fase” flower pop de los hermanos Lea y John Heather, que luego se dedicaron a los musicales y composiciones para el cine. A finales de 1971 la banda publica “Nursery cryme”, su tercer LP, que definitivamente los asienta como una de las más importantes dentro del género. 

El disco se abre con “The musical box”, que en poco tiempo se constituye en una standard del progresivo sinfónico y simboliza con exactitud la verdadera talla de la banda: esa primera parte cantada, envolvente, lírica, seguida por una fase de gran viveza y ritmo, la transforma en una pieza épica muy difícil de superar; otra clásica será “The return of the giant Hogweed”, con un ritmo muy marcado y vigoroso, así como “The fountain of Salmacis” -aunque esta podía haber durado un poco menos: el exceso de minutaje es un defecto muy común en este tipo de grupos. Y aunque luego hay alguna pieza flojita por medio, no cabe duda de que han superado de largo a su anterior disco. Las ventas, poco a poco, van subiendo; y en el continente pasa lo mismo que con los generadores, puesto que ya son figuras. La única pega, además de la ya citada largueza de algunas piezas, es el sonido, que resulta un tanto pobre, apagado. Esto ya pasaba con su disco anterior y mejorará un poco, aunque no mucho, con el siguiente: John Anthony, que ha sido el productor de “Trespass” y este, se marcha para dar paso a Dave Hitchcock, que está trabajando con Caravan entre otros. Sin embargo el sonido de los de Canterbury es mucho más brillante, lo cual nos hace sospechar que el problema está en la equipación de Charisma. En fin, a ver si la cosa va mejorando. 

Y precisamente es en Canterbury donde finalizaremos nuestro viaje progresivo, para alegrarnos la vida un poco después de tanta seriedad: ya saben, los músicos de esa zona viven entre gnomos y ardillas. 


12 comentarios:

  1. Hola Rick,
    Veo que seguimos en terrieno pantanoso, y me gustaría hacer un comentario un tanto general a muchas de las cosas que estás poniendo últimamente.
    Habría que diferenciar a los que vivimos esa época en primera persona y los que lam conocen a toro pasado. En el primer grupo en el cual me incluyo, eramos muy jóvenes y avidos de novedades, así que era facil que todo lo que rompiera el esquema de la música sesentera nos sedujese y nos parecía el no va mas, incluso llegábamos a renegar de la época pasada, tachándola de antricuada.
    En el segundo grupo, incluyo a los mas jovenes, que han conocido diversidad de estilos musicales, con lo cual tienen la ventaja de al tener mayor conocimiento general y no estar influidos por las modas, pueden tener una vision más objetiva.
    Pues volviendo a las dos bandas de hoy, decir que en su época ser fan de los "Van Der Graf Generator", nos daba un halo de "entendidos", y podíamos mirar por encima del hombre a los pobrecicos que no los conocían.Hoy en día se me hace cuesta arriba escucharlos.
    De Genesis, decir que supuieron crear su mundo particular, al igual que los Crimson,y que nadie les ha podido imitar, a parte que es indiscutible que nos guste o no nos guste, Peter Gabriel es un genio. Poco los escucho, pero de vez en cuando cae alguno de sus discos y se escuchan con agrado (siempre que no seas mucho rato).
    Bueno, nos vemos en Canterbury, que antes visitaba bastante, pero que ahora...
    Un saludo
    Jose

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    1. Estamos de acuerdo en que el haber vivido esa época nos hace perder un poco la perspectiva, don José: la mayoría de los de nuestra quinta entramos en este juego con los Beatles o los Creedence, pero el paso de la adolescencia a la juventud nos pilló en plena época progresiva y al no tener todavía un criterio propio éramos muy impresionables. Tal vez por eso flipábamos con casi todos estos sonidos, que con el tiempo han quedado muy filtrados en nuestra memoria.

      Los más jóvenes tienen una ventaja y un inconveniente: pueden apreciar cualquier tipo de música pasada sin influencias, pero carecen de la fijación que da el tener que buscarse la vida. Porque ahora está todo disponible en Internet, y hay tal cantidad de oferta que resulta imposible fijarse bien en cada cosa. Me temo que en muchos casos pasan a toda velocidad, sin fijarse mucho. Y hay algunas músicas que exigen más atención que otras.

      Los Van der Graaf, como otros muchos, han perdido parte de su halo por las razones antes citadas y porque algunas de sus piezas eran realmente pesadas; pero en cada uno de sus discos hay otras que realmente valen la pena. Algo parecido a lo que pasa con Genesis; con los Genesis de Gabriel, porque lo que vino luego ya no me interesa mucho. El genio era él, efectivamente.

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  2. Pues yo si lo viví en esa época "en primera persona" pero venía de devorar toda esa maravilla de música de los 60, tanto inglesa como americana, y claro...se me hizo muy cuesta arriba eso que llaman el sinfónico-progresivo. Hay pocos grupos de este estilo o semejante, que me gustaron y me sigue gustando. Uno de ellos, que yo pondría aparte es: CAN. Supongo que luego pondrás a Soft Machine, y eso ya es otro cantar. Por ahí si asomé la cabeza.

    A Génesis no pude tragarlos nunca, lo intente y hasta compré el doble L.P. (el del cordero) pero luego lo regalé. De Van Der Graf Generator tengo mejores recuerdos, un poco oscuros pero los digerí mejor. Así que no puedo aportar mucho a este post. Pero, que conste, nunca pasa por mi imaginación despreciar esta música, creo que son grandes músicos todos, pero que a mi no me llegan. O.K.?

    Saludossssssssssssssssssss

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    1. Ese es el otro problema, señor Babelain: el "proceso de adaptación" de una época a otra a veces resulta muy duro. Y comprendo perfectamente sus reparos, porque también a mí me han acabado aburriendo muchas de estas canciones. Y hoy me considero más de pop o garaje que de estos sonidos, aunque ya digo: sigue habiendo algunas cosas realmente memorables.

      CAN es otro de los paradigmas del género: sus primeros discos se sostienen hoy en día a medias, entre piezas brillantes y exceso de experimentación, pero nadie puede negar que son de lo mejorcito que dio el progresivo. Y en cuanto a Soft Machine, en los posts corespondientes a 1968 y 69 tiene usted la primera época del grupo; luego, cuando se marchan Ayers y Wyatt, su estilo cambia de manera radical y ya no me llaman mucho. Lo siento.

      Y también siento que no coincidamos sobre Genesis: "Selling England by the pound" y el del cordero son precisamente mis dos discos preferidos de ese grupo, aunque por supuesto reconozco que una gran parte de su archivo ya me aburre.

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  3. No pude con los VDGG en su día. Hoy intenté escuchar este disco y tuve que dejarlo: no son lo mío y yo me lo pierdo.

    Otra cosa es el Nursery crime. Cualquiera de sus temas me sigue gustando hoy en día. Para otros serán empalagosos, pero a mí siguen consiguiendo provocarme placer. Gabriel, genial. Lo mismo que Collins, pero este último sólo como estupendo batería; él sí que me resultó luego empalagoso.

    Salud.

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    1. No es este el mejor disco para iniciarse con los Generadores, señor Pez: pruebe con los dos primeros, a ver qué pasa. Este es un poco pesado, desequilibrado, pero tienen cosas mucho mejores.

      En cuanto al Nursery crime, aunque insisto en que me suenan un poco empalagosos, admito que canciones como "Musical box" son imbatibles, y que este es su primer gran disco. Más adelante, cuando se marche Gabriel (que como digo por ahí arriba es el cerebro del grupo en estos momentos), dejarán de interesarme: Collins es un gran batería y un honrado trabajador del gremio, pero como creativo no le llega a la suela de los zapatos al otro.

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  4. Con Génesis me pasó algo parecido a lo de Yes, sus primeros discos eran maravillosos, el cordero de Broadway me hizo flippar mucho, me tenían verdaderamente fascinado. Alrededor de aquella música tan celestial yo vivía mi mundo de adolescente feliz y moderno. Pasaron los años y la cosa cambió, se marchó Peter Gabriel y Phill Collins tomó las riendas de una forma muy digna, aunque para mi ya no era lo mismo. Ya metidos en los ochenta la cosa se volvió insufrible y dejaron de interesarme de forma casi absoluta. Hoy en dia guardo aquellos vinilos como oro en paño, pero mi viejo y querido plato Phillips, ha dejado de girar para ellos.

    Sobre los Van der Graf, no puedo opinar por que son casi desconocidos para mi. Si que poseo un álbum de vinilo de los Premiata Forniera Marconi que me encanta, "Photos of Ghosts" del sello Maticore, siempre me llamó la atención que estos italianos grabaran con Maticore, el sello de mis adorados EL&P, el motivo queda muy bien explicado en este magnifico post.

    Un saludo, Sr. Rick.

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    1. Me alegro, don Antonio, ya que coincidimos plenamente sobre "el cordero", que para mí fue su mejor obra. Y también que con Collins la cosa cambia mucho, para peor: acabaron siendo un grupo blandengue para masas, en plan Supertramp.

      Ese disco de la Premiata que usted cita fue el primero que Manticore publicó para todo el mundo, y aunque solo fuese por "Celebration" ya habría valido la pena. Incluso en España fue un single muy vendido. Y por cierto, me permito recordarle que esa canción ya había sido grabada por ellos tiempo antes en un disco italiano: la pieza se llamaba por entonces "E festa", y es muy agradable de oir: en esencia es la misma canción, pero tiene su gracia oirla antes de pasar por el rodillo isleño.

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  5. Van del Graf Generator era "uno" de aquellos grupos del Rock Sinfónico, en aquellos lo ponías o te lo ponían en algún local de moda y los aceptabas como aceptas que te pongan algo indie en un local actual.
    Con Genesis todos nos vemos sumidos en el mismo dilema en el que nos sometió Fletwood Mac. ¿Es Genesis igual con o sin Peter Gabriel? Indudablemente el giro copernicano de los Fletwood no se dio en el grupo de Charisma con la salida de Peter Gabriel pero la diferencia es notable.
    Yo sigo escuchando a Genesis, mejor dicho he vuelto a escuchar a Genesis y despojados de esa antítesis necesaria que supuso el punk y lo que vino después, si uno logra liberarse de los prejuicios acumulados sigue siendo un grupo enorme. ¿Es empalagoso? También la música del barroco, incluyendo a Mozart, suena empalagosa comparándola con lo que vino después. Y ese The Musical Box junto con For Absent Friends y esa joya excelsa titulada Carpet Crawlers de Teh Lamb Lies On Broadway, son temas para acompañarte el resto de tu vida.
    Un abrazo.

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    1. Los Generadores eran un grupo muy respetado, pero muy poco oido. De todos modos, reconozco que este no es su mejor momento: insisto en escuchar sus dos primeros discos, mucho más asequibles.

      Y no, Genesis no es igual sin Peter Gabriel. Ni de coña. Me reafirmo en lo que le he dicho al señor Pez: él era el cerebro de la banda, el tipo raro, y no hay más que ver la dignísima carrera que siguió en solitario. Compare usted cualquier disco de la época Gabriel con lo que vino después, aunque veo que no lo necesita: todas las canciones que usted define como joyas -y comparto su criterio- son de la época Gabriel. Y no crea que la comparación con los Mac es tan descabellada, porque salvando las naturales distancias sucedió algo parecido.

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  6. Esta vez he enchufado los dos discos recomendados por usted y degustado mientras me dedicaba a quehaceres varios, de lo cual se puede deducir que como música ambiental más o menos tienen un pase.
    Los Van Der Graaf Generator (qué nombre para un grupo) me han gustado en su arranque, el primer tema tiene interés, pero después he ido perdiendo el hilo sin remisión.
    A Génesis los recordaba como un truño al cuadrado, pero será que con la edad me estoy ablandando, pues ahora he encontrado alguna canción aceptable. Pero me ha pasado como con los generadores, que según avanzaba el disco decaía mi interés. Me sigue pareciendo que hay buen material anegado de hojarasca, pero eso era lo que les iba a los de este palo, alargar innecesariamente y cargar las tintas.

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    1. Vaya, señor Chafardero, me ha sorprendido usted. Pensé que huiría de estos dos grupos como gato del agua, y veo que se ha tomado la molestia de acercarse a ellos. Los Generadores, ya digo, no están en su mejor momento, así que poco tengo que añadir a su comentario (que en parte suscribo, por cierto).

      Y en cuanto a Genesis, ya le aviso de que la cosa es al revés: su mejor momento aún no ha llegado. De todos modos, estoy totalmente de acuerdo con ese diagnóstico suyo sobre la excesiva duración de las canciones entre este tipo de grupos. La mayoría de esas canciones podrían haberse resulto en la mitad de tiempo (o menos).

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