jueves, 19 de marzo de 2015

España: ascensión y caída (XVIII)



La lotería histórica es un concepto que todo aficionado conoce muy bien: por obra y gracia de la memoria selectiva, su grado de conocimiento o sus manías personales, los historiadores deciden qué personajes son merecedores de consideración en mayor o menor grado, haciendo que unos nombres ocupen muchas páginas mientras que otros son un simple apartado de dos líneas. Como es lógico, la música yeyé también está afectada por ese mal: si hablamos de la época sesentera española todos harán mención destacada de los Bravos, pongamos por caso; pero muy pocos recordarán que se debe citar con el mismo énfasis –o mayor aún- a los Pasos, nuestros invitados de hoy. Se trata de un grupo que, tras un fuerte revés en sus inicios -causado por la aparición de los Bravos, precisamente- se convirtió muy pronto en uno de los más brillantes de España: sus juegos vocales se comparaban con los de los Byrds, su nivel como compositores es excelente, su talla como músicos no lo es menos y su pop de alta escuela teñido de tonos psicodélicos y progresivos era vanguardista; si a esto sumamos que grababan en Hispavox -ya saben, el sonido Torrelaguna- la mezcla tenía que ser imbatible. Y lo fue: aunque pocas veces llegaron al número uno –demasiado refinados tal vez para el aficionado medio- el nombre de los Pasos se pronunciaba con respeto. Pero hoy en día están casi olvidados porque, en este mundo binario en el que vivimos, una de dos: o se cita a los grupos de muchas ventas -su mención es inevitable- o a los héroes del garaje -lo cual da una pátina de exquisitez al comentarista de turno. Y lo demás no importa. 

Estamos ante otro grupo que, como los Bravos, es una reunión de músicos ya veteranos: José Luis González, el teclista, había sido miembro fundador de los Sonor y suele ser la voz principal aunque no hay un cantante predeterminado; Joaquín Torres procede de los Diablos Rojos y con solo diecisiete años ya es un guitarrista notable; Alvaro Nieto, el rítmica, ha estado en los Jets y los Diablos Negros; el batería Luis Baizán viene de los Flaps, y el menos famoso es Martin Careaga, el bajista, sin pedigrí conocido. Ahora les contaré una historia que le va a sonar a los que recuerden la de los Bravos: Manolo Díaz, ese compositor/músico/cazatalentos de Columbia, se entera del nacimiento del nuevo grupo gracias a González, con quien coincidió en los Sonor, y los presenta a Alain Milhaud, que está buscando una alternativa a los Brincos; Milhaud parece convencido y les ofrece un contrato con Columbia; Manolo Díaz sugiere el nombre de “Los Bravos”, les ofrece “La moto”… y entonces aparece otro grupo en el que también hay ex-miembros de los Sonor, que se han aliado con ex-miembros de los Runaways y que tienen un cantante alemán con una voz esplendorosa. Milhaud queda cautivado por esa voz, comprueba que son más manejables que los otros y apuesta por ellos. “Los otros” son tan buenos que no les importa mucho el desprecio de Milhaud: pierden el contrato con Columbia, pero el padre de Joaquín consigue interesar a Rafael Trabucchelli y este los ficha para Hispavox (una mejoría notable); no podrán grabar “La moto” hasta después de que lo hayan hecho los definitivos Bravos, pero a cambio inauguran su carrera con canciones propias (casi todo su repertorio lo será). Y lo más importante, son dueños de su destino: los Bravos no lo fueron hasta que llegó su decadencia y abandonaron a Milhaud. No me digan que no es como para hacer una película… 

A mediados de 1966 llega su primer single, cuya cara A es “Tiempos felices”, de producción propia; al igual que los Brincos, las canciones vienen firmadas por el grupo al completo, aunque su mayor interés se centra en la composición estrictamente musical: muchas de las letras de los Pasos están escritas o al menos sugeridas por el padre de Joaquín. En ese disco ya quedan claras sus dos constantes, que son su juego de voces y la perfecta ejecución de las piezas: el sonido de la guitarra de doce cuerdas de Joaquín (una de las primeras que se vieron en España) es magnífico y recuerda efectivamente a los Byrds; pero el teclado de José Luis, que ya había sido un referente en los Sonor, no desmerece en absoluto, y el resto de los instrumentos brilla a la misma altura. Estamos entonces ante un grupo que, como los valencianos Huracanes, tiene un alto nivel técnico, pero que al igual que ellos no hace rock sino pop; y eso, con el tiempo, se paga. Tras un gran éxito con “Nací de pie”, una concesión a la comercialidad bien entendida, con una letra muy de coña, terminan el año con su versión de la dichosa “moto”: aun siendo fan de los Bravos nunca me ha gustado esa canción, que al menos en la voz de Mike tenía su gancho. Con los Pasos ese gancho también desaparece, pero aun así tiene unas ventas excelentes; lo cual demuestra que ya hay muchos aficionados que compran cualquier cosa que publiquen por el solo placer de disfrutar con lo bien que suena todo (y por supuesto, también Hispavox tiene que ver en ello). En 1967 se consolidan manteniendo el equilibrio entre calidad y ventas: “Anoustchka” y “Ojo por ojo” son sus dos éxitos masivos de este año, aunque el resto de su producción no lo es menos. La primera es una especie de balada un tanto lacrimógena “prestada” por el naciente grupo folk Almas Humildes, mientras que la otra es una aportación de Manolo Díaz –tal vez con complejo de culpa tras la faena de la moto- a la que los Pasos le añaden juegos de voces y un sonido que llevó a la revista Ondas a definir el single como “el primer disco psicodélico español”. 




La evolución se sustancia en 1968: los Pasos están muy pendientes de los nuevos estilos isleños y cada vez se alejan más del tono medio nacional, aunque la prensa se empeñe en asimilarlos al pelotón. Por otra parte hay mar de fondo, ya que su participación en “Long Play”, una película bastante patatera de la época, crea algunas disensiones a las que hay que añadir la marcha de Martín para vestir de uniforme -ya saben ustedes cuál. Pero lo que va quedando claro es que, si hay facciones dentro del grupo, se está imponiendo la más seria: la producción discográfica del período 68/69 es impresionante, a medio camino entre el pop barroco y el psych pop de tono underground y con unas letras muy superiores a las que suelen estilarse en España. No alcanzarán el número uno con esa estrategia ni les importa, porque el respeto del que hablaba antes se lo están ganando a pulso. Una vez más resulta muy difícil elegir, pero hay un single que para mí es de los más equilibrados en la historia del pop español de los años 60 ya que no está claro cuál de sus dos fabulosas canciones es mejor: “Lluvia en la estación” / “El piano”. La primera es un puntal de la psicodelia pop española; y la otra, emocionante, si la llegan a publicar unos Left Banke, sin ir más lejos, aún ahora estaríamos aplaudiendo con las orejas. Pero claro, como son los Pasos… bah, solo es decentilla. 




A mediados del 69 tiene lugar la primera separación: las discusiones suben de tono, la calidad se resiente y tras un último single bastante malo termina su contrato con Hispavox. Jose Luis, Joaquín y Luis se reúnen con los hermanos Sainz e Ignacio Martín, de los Pekenikes, donde también hay mar de fondo, y crean Taranto’s, un grupo de breve trayectoria que solamente publicó un Lp –con los singles consiguientes- y que en realidad no hacía más que mantener a duras penas el estilo Pekenike con un tono más “andaluzado”. En 1971 están de vuelta en los Pasos, y el grupo consigue un contrato con Ariola; pero el tiempo en blanco ha sido de casi dos años, y la decadencia es evidente: después de otros tres singles sin mucha substancia, deciden darse de baja en el censo el año siguiente. Así termina la historia de uno de los conjuntos más dignos que ha tenido la música española de los años 60 y que ahora, en vista del poco recuerdo que hay de ellos, supongo que militarán en el sector de los grupos de culto, o algo así. En el grupillo de canciones que he seleccionado se incluyen las que para mí fueron sus dos últimas grandes: “Yo fui el mejor”, que oída ahora tiene algo de autobiográfica, y la sorprendente “Habibi”, en la que se convierten en una banda mora -con cabra y todo- que demuestra conocer perfectamente los sonidos y escalas tradicionales de las músicas de por allí; ah, y la letra es una coña total. Hubo algunos músicos de tendencias hippies que se atrevieron con las melodías hindúes, pero no recuerdo a ningún otro grupo español de la época que se haya acercado al estilo del Magreb; lo cual, claro, es una alabanza más.




Hispavox, con su sonido Torrelaguna, tan reconocible, es en estos momentos el sello de más potencia en España: de momento nos han visitado Miguel Ríos, los Pekenikes y los Pasos, pero hay unos cuantos más. Entre unos y otros el sello abarca prácticamente todos los estilos y escalas, tanto vanguardistas como de consumo masivo, pero siempre con un alto nivel de calidad en sonido y producción. Lo que significa que hasta sus grupos más comerciales tienen una categoría, como pronto veremos. Y mientras tanto, aquí les dejo un paquetillo con lo más florido de la obra de Los Pasos. Bueno, las que más me gustan a mí, para ser exactos; pero es casi lo mismo: mi buen gusto es proverbial.   





18 comentarios:

  1. Ese poso de la música de los Animals, los Kinks o los Byrds, como bien dices, es innegable; no me desagrada; o menos que la música de Los Brincos, la verdad. Muy buen análisis que haces del contexto histórico y social y, sobre todo, de los avatares de la banda. No esperaba menos de ti, Rick; un abrazo y que tengas muy buen día. Por cierto, ¿te gusta leer? ¿Te gusta la literatura de Eduardo Mendoza? De ser así, te invito, si quieres, a que te pases por mi última entrada. Un abrazo, caballero.

    http://www.ourgodsaredead.blogspot.com.es/2015/03/la-ciudad-de-los-prodigios-un-retrato.html

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    1. Hombre, hay que tener en cuenta que los Brincos hacen un beat que tal vez está un poco superado con la llegada de los nuevos grupos de la generación del 66 (Bravos y Pasos, por ejemplo), que en cierto modo son una "nueva ola", pero tanto unos como otros merecen un respeto: la historia de la música española no está como para prescindir de grupos como ellos.

      A Mendoza lo leí bastante en los años 80, y me gustaba mucho su sentido del humor, su ironía. Tal vez fuese conveniente ponerme a repasarlo...

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  2. Hola Rick.
    Otro buen conjunto, es de esas que se dice muy dignas, con su estilo y buenas canciones, tienen mérito de haber traspasado la década sin decaer, es uno de los conjuntos favoritos de mi colega, ahora los tenía puestos y rápido a aparecido a preguntar de donde salia esto.
    Al final vamos a tener suerte con lo de dvishare, a mi me da pereza descargar tema por tema y así es mas facil. Siempre quiero descargar los 12+1, pero al final nunca lo he hecho (el instrumental era brutal).
    Un saludo
    Jose

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    1. Es uno de los grandes grupos pop españoles, don José. Y, como digo arriba, más vanguardistas de lo que parece. Solo hay que recordar la época. En cuanto a Divshare, nunca se puede contentar a todos: yo pongo una selección de canciones suficientes para que, si a alguien le gusta el grupo en cuestión, se ponga a buscarlo: de momento, no es difícil encontrar la mayoría de las canciones que salen en este local ya que mi objetivo es generalista. Pero tal y como se están poniendo las cosas, no sé muy bien aún qué voy a hacer.

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  3. Pues yo estoy en ese grupo de los que nunca prestó mucha atención a Los Pasos, lo reconozco. Recuerdo la de Primavera en la ciudad, muy apropiada para estas fechas. Me he bajado el paquetito que nos ha regalado y la verdad es que está muy bien. Buenos temas, buenos arreglos, aun así creo que les falta la pizca de genialidad necesaria para que el tiempo no los deje en el olvido. Pero para eso está usted aquí, para recuperarlos para nuestro placer.

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    1. Imagino que para la gente que no vivió aquella época es difícil recordar a los Pasos, y me reafirmo en el primer párrafo de esta historieta: los Pasos no existen para la mayoría de los comentaristas antiguos o modernos. Lo de la genialidad, hombre, estará usted de acuerdo conmigo en que pocas genialidades hubo en España por entonces, ¿verdad?

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  4. Qué falta hacen artículos como estos explicando los vericuetos de la música de los 60 por estos lares. La gente que no lo vivió tiene que agradecer esta exposición y los que si lo vivimos también. Se recuerdan cosas y se aprenden otras que se nos escaparon en su momento. Por algún paquete de discos tiene que estar ese single de Los Pasos con "La Moto" y "Los Amos". No era un single al que le tenía mucho cariño, ni en la versión de Los Bravos tampoco. Ni "Ojo por Ojo" fue de mis favoritas, sin embargo, ese single con "Lluvia en la estación" (esa guitarra wah wah y ese piano en medio del tema...) y sobre todo "El Piano" (empezando por la acústica, esas voces, esa orquestación...) muy cierto, si lo hubieran grabado Left Banke...

    Y Habibi, que me trae muchos recuerdos (yo soy africano jejeje)

    Pues eso, me ha encantado recordar a Los Pasos; se merecen este homenaje en toda regla.

    Gracias por el regalito. (Te ha faltado incluir "El Piano" para hacer la gracia completa)

    Saludosssssssssssssssss

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    1. Pues muchas gracias, mister Babelain, me abruma usted con sus loas. Y tampoco es para tanto. Menos aún cuando resulta que me he olvidado de "El piano": estaba completamente convencido de que la había metido en el paquete. Ya ve usted qué malo es el Alzheimer. Corro a tomarme la medicación.

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  5. Me ha vuelto a dejar usted en evidencia.
    Claro que conocí a estos tipos, y los recuerdo con mucho respeto; pero sólo me quedé en las canciones más populares –que me siguen gustando mucho- y no me fijé en maravillas como “Lluvia en la estación” o “El piano”.
    Sí conocí “Habibi”, que me gustó por su componente absurdo, no por su música.
    Creo que no tuvieron más éxito a causa de que no tenían una buena imagen. ¡Qué injusto: solo triunfamos los guapos con dinero!

    Y, como siempre, me he quedado sin regalo: mi PC es mi enemigo.

    Saúde

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    1. Todo tiene arreglo mernos la muerte, señor Pez: si se le escaparon esas canciones en su juventud, conocerlas ahora tiene qaue ser un subidón, ¿no? En cuanto a Habibi, hay que reconocer que la letra es de lo más coñón que se ha hecho en España (descontando casos inmarcesibles como, por ejemplo, el sin par Moncho Alpunte, que en paz esté). Y lo de su ordenador es realmente extraño: venga hombre, llévelo al médico.

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  6. Me gustan mucho Los Pasos, sobre todo el tema "Tiempos felices" , hace poco monté un video para las crías con ella, bueno con la versión de Doctor Divago que hicieron hace dos o tres años. Otra que me acuerdo mucho siempre es la de "Ayer tuve un sueño". Otro gran histórico post. Saludos.

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    1. Ah, otra clásica, esa que usted cita, mister Johnny. Que por cierto, Doctor Divago son muy fans de las bandas españolas poperas de la época: los Huracanes también tuvieron su homenaje, creo recordar..

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  7. Un gran gran grupo, sí señor, del que guardo pasado los años muy buen recuerdo. Anoustchka es un tema un poco cursi a decir verdad pero ese Nací de Pie a lo"brincadeiro" y especialmente el Ojo por Ojo. Este tema es una gozada del principio a fin, se ve que detrás estaba la mano de Manolo Díaz, un tipo que se merece que lo coloquen arriba del todo en el santoral del pop español.
    https://www.youtube.com/watch?v=V6jgHoKHneI
    Lo siento pero el Habibi, será muy éxotico, pero me resulta un coñazo. En cambio es muy valiente para la época la letra de Ayer tuve un sueño, sin duda inspirado por el comienzo del discurso de Martin Luther King en la marcha a Washington.
    Saludos

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    1. Sí, el caso de Anoutschka ya digo que es un poco lacrimógeno, aunque la melodía es buena. De Manolo Díaz tienen más canciones, aunque insisto en lo que digo arriba: es un grupo cuyo objetivo principal es la música, mucho antes que las letras. Con ser buenas, que coste.

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  8. Estos no me suenan de nada, pero eso tiene fácil arreglo, me daré un vuelta por el youtube para darles un repasito Seguro que me encuentro con una sorpresa.
    El tema de Divshare parece que va para rato y hay que darle una solución de urgencia. Te propongo que pruebes con el Grooveshark, por lo menos para salir del paso, yo lo uso siempre por que ya tuve problemas y muy gordos, primero con GOEAR y luego con DIVSHARE, hasta tal punto que me tocó rehacer casi todas las entradas del blog.

    Un saludo.

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    1. Espero que haya conseguido bajarse el paquetillo sin problemas, don Antoni. En su caso, estoy convencido de que este grupo tiene que gustarle, y mucho. En cuanto a Grooveshark o Goear, el problema es que hay que recurrir a programillas aparte para poder bajarse las canciones: esa es, o era, la ventaja de Divshare. No sé lo que haré a partir de ahora, tal vez seguir recurriendo al paquetillo...

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    2. El paquetillo... parece más piratilla. No es lo mismo poder escuchar música en los reproductores de un blog, como he hecho yo siempre hasta hace poco, que llevarse la música a casa, descargándola, como yo estoy haciendo últimamente.

      De todas formas, si nos quieren meter mano, tarde o temprano terminarán haciéndolo. (Digo yo)

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    3. Francamente, don Antoni, lo de ser piratilla o no me da igual; y en cualquier caso, como muy bien dice ya nos pillarán cuando quieran. Mientras tanto, a disfrutar lo que se pueda. Por otra parte, seguro que ya hay gente inventando sistemas nuevos: el crimen no descansa.

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