lunes, 11 de enero de 2016

Bowie



David Robert Jones  (1947-2016)


Me enteré antes de levantarme, gracias a la radio: El Hombre Estrella ha muerto. La semana, el mes, el año, han quedado marcados por esta negrura. Y mi programa de actividades para hoy comienza por él, como no podía ser de otro modo. Me siento afortunado porque es la radio, la bendita radio, la que está a mi lado cada mañana cuando abro los ojos, y no esa pelandusca llamada Internet. En mi cama no dejo entrar a cualquiera. Y además, en este caso como en otros muchos, el protagonista de la noticia creció y llegó a lo más alto en la época dorada de este divino artefacto: gracias a la radio descubrí a Bowie, y es la radio quien me lo lleva ahora. El círculo se ha completado al menos para los de mi generación, que ahora somos un poco más viejos. Y en cuanto a él, hay una cierta simbología en el hecho de haber nacido en Londres y morir en Nueva York, los dos crisoles (como suele decirse) más notorios de la cultura occidental. 

Lo siento David, no sabes hasta qué punto. Porque ya no se trata de una simple cuestión musical: tú fuiste al mismo tiempo un músico y un referente sociológico cuya importancia tal vez no hayamos sabido valorar con propiedad. Gracias a ti los jovenzuelos que te descubrimos a principios de los años 70, sobre todo en los países de mentalidad decimonónica como lo era la España de por entonces, vimos que aquella música celestial era creada por un ser cuya imagen nos desbordaba, a años luz de cualquier otro artista o personaje conocido; y el glam, esa supuesta “filosofía basura” que creasteis entre tú y Marc Bolan, nos despejó la mente con mucha más contundencia que toda la verborrea de los músicos poetas hippies: el rock and roll, guste o no, siempre será más efectivo -en términos de revuelta social- que las cancioncillas bienintencionadas. O tienes la mala leche de un Dylan o si no mejor cállate. Y hasta Dylan tiene sus momentos nenaza. 

Sin embargo tus canciones más delicadas, tus baladas, esas piezas que hechas por otros nos llevarían al vómito, hechas por ti resultaban diabólicamente atractivas, tenían otro empaque: tus letras serán decadentes o soñadoras, pero nunca son débiles ni sensibleras; y junto a la música que las envuelve pueden transportarnos a cualquier tipo de ambiente, ya sea palacio o cabaña, como en el Tenorio. De las otras, las arengas rockeras, no hay nada nuevo que decir: una pieza como “Sufragette City” lo resume mejor que cien sesudos artículos. Y luego fueron pasando los años, pero tú te reinventabas continuamente porque necesitabas sentir el soplo de la frescura y porque casi siempre has respetado a tu público, mientras que otros llevan cuarenta años -o más- viviendo de la memoria de lo que fueron alguna vez. Así, resulta que esta noche pasada ha muerto uno de los más grandes músicos en la historia del rock: David Bowie, una de las muy contadas estrellas de primera magnitud. 

Adiós, David. O hasta luego, como dicen los cursis; a ti te va a dar igual. Es lo que tiene la muerte, supongo: al interesado deja de importarle todo, mientras que a los que quedamos nos invade la tristeza y como dije antes nos hace sentir más viejos. Pero sabemos que tú seguirás en las estrellas, porque esa es tu vocación. Y la música nunca muere. 






9 comentarios:

  1. Pues empezamos bien el día con la mala racha, despues de lo de Lemmy hace unos días y lo de PF Sloan hace casi dos meses.
    Bowie siempre estará presente en mi vida, desde mi primer gran amor, con el cual estuvimos mas de una semana encerrados escuchando el cassette de "Space Oditty" vuelta y vuelta, hasta que reventó el Phillips portatil, sus rokeros Ziggy Stardust o Aladin Shane, su nostálgico Pin Upss...
    Un genio en toda la regla, recuerdo cuando salió su "Young América" que toda la crítica sentenció su fín, pero no, Bowie se ha movido por los tiempoa, no adaptándose a ellos, sino variando su propio estilo.
    Tuve la suerte de verle en directo hace muchos años y daba la sensación de ser de otra planeta, ajeno a las modas y siempre en su mundo paralelo.
    Gran perdida, se va el genio pero quedan sus genialidades, que esas si son inmortales.
    Saludos y espero no se repitan entradas como esta, pero... el tiempo pasa para todos.
    Un saludo.
    Jose

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  2. A mi me lo comunicó mi hijo mayor por washapp esta mañana temprano. Me bajé su último disco hace un par de días y nos pareció, en alguna ocasiones, una música bastante fúnebre (supongo que estaría esperando el final de un momento a otro). Con baterías contundentes y vientos muy conseguidos. Si alguien lo quiere, que me avise. Yo soy fan incondicional del músico y del personaje, pero Mavi lo es aún más. Así que lo hemos sentido por partida doble.

    Buen artículo, Rick.

    Saludosssssssssssssss

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  3. Un día muy duro para todos, de recuerdos y lágrimas que apenas disimulamos. En lo más alto del pop de todos los tiempos, fundamental y visible en la mayoría de la música que se hace hoy en día. Todo homenaje es poco. DEP

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  4. La radio también me lo descubrió. Creo que fue con Let's dance o Modern Love. Poco después quedé perturbado con Heroes. Algún tiempo después con sus clásicos de los setenta y ahí caí rendido. Gran artículo, gran despedida, Rick. Salud.

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  5. Cuando comentaba esta mañana la noticia con un... paciente, me dijo lo que es obvio: "esa gente no muere jamás". Y qué razón tiene.
    kk

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  6. Hola, mr. Rick. Como siempre en tu sección de 'hagiografías', has escrito un buen tributo, lo mejor que he leído estos días sobre el personaje, y además en clave personal. A mi me apenó la noticia. Aunque no suelo hacerlo, dejé un pequeño texto en una red social y precisamente con 'Sufragette city'.

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  7. Vaya manera de empezar el año. Desde luego pocas estrellas han sabido estar siempre en la cresta de la ola sin renunciar a su personalidad. Me parecía un tipo fascinante, derrochaba clase a manos llenas. En alguna odisea espacial seguro que aparece una estrella con su nombre.

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  8. Se nos fue Bowie, pero queda su música y eso es lo que importa. Su legado será recogido por generaciones venideras y pasará a través de la historia como un cometa cuya luz no se apaga nunca. Eso es lo bonito de la música.
    Que Dios lo acoja en su universo.

    Antoni.

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  9. Estos días se ha escrito sobre Bowie probablemente más que en los últimos cuarenta años, en todas partes. No hay nada nuevo que decir: solo nos queda seguir escuchando sus canciones. El resto es "ashes to ashes", evidentemente.

    Gracias a todos por la visita. Creo que esta es la primera vez en la que he sentido una sensación muy parecida a la orfandad, y no recuerdo a ningún otro músico que le haya causado esa sensación a tanta gente distinta.



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