lunes, 6 de marzo de 2017

España 70's: la Tercera Vía, o algo así (IX)


Hoy nos visita el trío que responde al nombre de Tilburi. Otra víctima de la lotería histórica, ya que posiblemente poca gente los recuerde salvo los de mi quinta, a pesar de que a mediados de los años 70 fueron bastante populares. Pero reconozcamos que su olvido no se debe solamente a esa lotería, sino también al estilo musical que eligieron, un estilo muy “de temporada”, digamos. Con frecuencia se define a Tilburi como grupo de folk rock, lo cual es cierto a medias: el tono rock es muy suave, y el término “folk” puede admitirse si tomamos por folkies a -una vez más- CSN&Y, America o los británicos Christie; es decir, grupos en los que predominan los juegos de voces con buenos arreglos y melodías cuidadas, más cercanos al country que al estándar folk tradicional. En conjunto, yo diría que Tilburi son la versión madrileña -aunque muy mejorada- de los catalanes Mi Generación, con sus virtudes y sus defectos, y que por tanto quedaron en tierra de nadie como les pasó a ellos. O sea, que tal vez estamos ante otros representantes de la tercera vía… o algo así. 

Los integrantes de Tilburi son José Luis Barceló, que toca guitarras, bajo y violín; Antonio Rentería, guitarra acústica, y Nano Dominguez, bajista oficial que también toca guitarras acústicas y eléctricas. Barceló es la voz principal, los otros dos hacen coros y durante dos o tres años actúan con esa estructura donde pueden hasta que llegan a oídos de Gonzalo García Pelayo, que poco antes ha comenzado a trabajar en Movieplay con el subsello Gong. Gonzalo les ve potencial y decide producirlos aunque canten en inglés, una “moda” con la que no suele estar de acuerdo. Con la ayuda del batería Celso Velasco (que les acompañará también en sus actuaciones, aunque oficialmente no forma parte del grupo), se publica su primer disco en 1975: “¡Al fin!”, en el que las influencias de los cantantes acústicos estadounidenses son muy claras. Esto es un arma de doble filo, ya que por una parte el disco suena “internacional” pero al mismo tiempo le falta carácter propio. De todos modos hay que reconocer su calidad, muy alta para el humilde mercado español: dejando aparte esas influencias, hay un tono medio muy homogéneo, sin estridencias, desde su apertura con la balada rock con armónica de “Love is coming” (que por momentos podría recordar a Neil Young) hasta el cierre con “Rockette”, una de las más alegres. A mí me parece un disco delicioso y la voz de José Luis Barceló es perfecta para este tipo de músicas, aunque comprendo las objeciones de don Gonzalo. 

Las ventas de aquel disco no fueron muy allá, pero hay que tener en cuenta las penurias de la época: ya he dicho otras veces que, debido al bajo nivel adquisitivo de por entonces, el dinero iba para los discos de los músicos británicos o yanquis. Así que, por desgracia, los grupos nacionales como Tilburi se consideraban prescindibles. Pero caían bien, y quien más y quien menos tenía ese disco “fusilado” en cinta de casette, por lo que al final eran bastante conocidos; como otros cuantos compatriotas, todos ellos ídolos de las cintas de casette. Y una buena selección de esas bandas se reunió en uno de los primeros festivales yeyés nacionales: las “Primeras 15 horas de música pop Ciudad de Burgos 75”, organizado por el visionario José Luis Fernández de Córdoba, que por entonces era manager de los Storm y Triana entre otros. Ese festival fue bautizado por los sectores más reaccionarios de aquella ciudad, representados por el muy patriótico diario La Voz de Castilla, como “La invasión de la cochambre”, y el lío que se montó trajo cola durante años. A quien no conozca o no recuerde esa historia, le recomiendo que se documente en Internet porque la cosa fue muy divertida: Berlanga debería haber hecho una película. Y a raíz de aquel evento, los chicos de Tilburi compusieron “La cochambre”, una canción que fue incluida en “Viva el rollo vol. 1”, recopilación que hizo Vicente “Mariscal” Romero para el sello Chapa (el subsello moderno de Zafiro, al estilo de Gong con Movieplay). Hacía mucho que no la escuchaba, y ahora, al volver a ella para escribir esto, la sensación que me ha asaltado es la ternura. Señal de vejez, supongo. 

Pero a lo que íbamos: en 1976 parece que Gonzalo García Pelayo ha conseguido convencer al trío de que les conviene mostrar un carácter propio, que se concreta en dos aspectos preferentes: su nuevo disco, titulado “Alcocebre”, tiene una estructura, tanto musical como literaria, a medio camino entre conceptual y progresiva; y esta vez cantan en español. Los arreglos son mucho más trabajados y el resultado final es de categoría, aunque por momentos da la impresión de que se pierden un poco; de todos modos, este disco viene siendo una especie de eslabón perdido entre la vanguardia catalana de los primeros años 70 y el asentamiento del rock progresivo andaluz (en el que don Gonzalo es un personaje fundamental, por cierto). Se divide en dos suites, una por cada cara, y tanto el sonido como el desarrollo son homogéneos; hay predominancia de instrumentos de cuerda acústicos, aunque en la segunda suite la eléctrica hace dibujos muy imaginativos. Yo en este tipo de discos no sé destacar unas canciones (unas fases) sobre otras: lo mejor es escucharlo, con tranquilidad, en reposo, y comprobar que hay una ilación que le da un carácter único. Pero insisto en que aquí se marca una transición entre épocas y que la influencia de don Gonzalo tal vez sea sutil, pero la hay. En todo caso, no les sirvió de mucho: las ventas fueron minúsculas y el trío decidió disolverse a principios del año siguiente. Estábamos ya en otra época, mucho más urbana, de sonido más “callejero”, y este tipo de bandas no tenía futuro. 

De Barceló y Rentería no recuerdo hechos posteriores, pero Nano Domínguez será miembro de La Romántica Banda Local, un encantador grupo de chiflados que además creará el colectivo Lacochu, fundamental en el nacimiento de la nueva ola madrileña; Celso Velasco, el batería por horas, se junta con el Gran Wyoming, su hermano Julián y el Reverendo para crear “Paracelso”, otra estrella fugaz de aquellos tiempos. En fin, aquí quedan aquellos dos discos encantadores y la canción cochambrosa... Que por cierto, ya casi me olvidaba: La Voz de Castilla calló y cayó a principios de 1976, por acumular pérdidas. Parece que no era tan popular. 






17 comentarios:

  1. Con mucha vergüenza reconozco mi desconocimiento total sobre el trio. Vamos a solucionarlo. Un millón de gracias, Rick
    kk

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    1. ¿Vergüenza de qué? Para empezar, a Tilburi los conocían cuatro gatos; no estamos hablando de un grupo imprescindible, así que no te tortures. Este tipo de músicos resulta muy agradable de descubrir, pero ya digo: cada cosa tiene su medida.

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  2. Encuentro aquí muchas referencias que, esta vez si, me colocan en la onda musical adecuada. El mismo grupo, Tílburi, aunque no les seguí en su momento (Eso de tirar, en aquellos años, por la senda americana o británica a la hora de las compras, me privó de buenas obras). Lo de Gonzalo Gª Pelayo y su programa Radio 2, imprescindible. Vicente "Mariscal" Romero, demasiado apegado para mí al sonido urbano y canalla, pero un referente en nuestra historia musical. Los sellos Zafiro, Gong, y Chapa, todavía conservo algunos discos publicados por ellos. Wyoming y Reverendo, Lacochu y el Rastro de los últimos años 70, primeros 80. Ese tren si que lo cogí. Y del "Festival Pop" de Burgos, al que no asistí, pero del que aun conservo un vago recuerdo, más que nada por la prensa musical del momento (Disco Express) Andaba uno entonces más enrollado chapurreando las primeras letras de CSN&Y o encandilado con el prog de Genesis, por poner un ejemplo. Lástima, insisto, haber dejado pasar esa oportunidad. Quitando los singles de Los Bravos, Brincos, Canarios o Juan y Junior, no volví a comprar música española hasta que explotó La Movida. Ahora me arrepiento.
    Saludos,
    JdG

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    1. Sí, la verdad es que salvo algunos héroes la mayoría de nosotros tirábamos por los músicos de fuera; lo cual era lógico, por otra parte. Ya que hablas de Vicente Romero, lo suyo fue un caso que al principìo me resultó curioso pero luego he visto a muchos aficionados seguir el mismo camino: comenzó a principios de los años 70 en Radio Centro con Musicolandia, el programa más moderno de España, con un repertorio tremendo a base de blues rock, progresivo y todas las modernuras extranjeras (y detallitos como radiar el "A Passion Play" de los Tull completo, cuando aún no se había publicado aquí, con dudas sobre si la censura iba a dejarlo o no). Luego, cuando ese tipo de músicas fue cayendo y llegaron los punkies y la new wave, se fue cerrando en banda: sus primeros años con el sello Chapa y demás estuvieron muy bien, pero luego se fue metiendo en el mundo heavy como si aquello fuese la esencia de la autenticidad rockera. Ya digo, he visto amucha gente de esa época acabar así, no sé muy bien por qué.

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  3. Esto entra ya más en mis coordenadas. Ese “Picking my mind from the ground” se parece mucho a las “descargas” que nos montábamos en la buhardilla de Malasaña a principios de los 70, cuando anochecía, la cosa se ponía caliente y llegaba gente con sus instrumentos a participar en la debacle.

    La cochambre ya llegó... Conocí a Tilburi por esa canción en ese disco que comentas de Viva el Rollo, que compré en su momento (qué tiempos tan inocentes). “Yo me lo leío tó y no me enterao de ná... Viva el Rollo”.

    Recuerdo perfectamente la que se lió con lo del Diario de Marras. Qué facherío imperaba por aquellos tiempos. Al menos hoy lo disimulan un poco. Bueno, no sé que es peor.

    La cosa es que no conocía, creo, más canciones del grupo. Los estoy oyendo ahora y veo que me perdí algo que valía la pena. Recuperaré el tiempo perdido con este regalito.

    Gracias.

    Saludosssssssssssss

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  4. Pues ahora me va sonando más el disco "Al Fin", al principio no recordaba gran cosa aparte de "La cochambre". El otro no me suena. Lo que hace el tiempo ( es decir, la edad)

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    1. Ajá. Vale que la canción de la cochambre te guste (te pasará como a mí: la nostalgia), pero al menos su primer disco suena muy bien. Y sí, lo de Burgos fue mundial. Qué tiempos aquellos,¿eh?

      Aunque sobre lo de la edad, no tengo muy claro si echo de menos a esos tiempos o no.

      Gracias ati, estimado Bab.


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  5. Desde luego, ensuciar la sacrosanta ciudad del cid con estos mugrientos.
    Yo tampoco los conocía. El disco en inglés se deja oir muy bien, el otro solo a ratos. Al final, me quedo con la cochambre, es la mejor

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    1. Si es que ya no se respeta nada, Chafardero. Y eso que Franco aún no había cascado, aunque estaba a punto. Imagínate luego: el Canet Rock y demás horrores...

      Tomo nota: otro voto por la cochambre.

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  6. Hola Rick:
    Pues este post, me ha tocado la fibra por motivos sentimentales, pues fuí de los que estuvo en Burgos en esta movida, escapado de casa, que es lo que se llevaba entonces y con mi primera novia. Desde luego la etiqueta de la cochambre, fue como un signo de identidad de una generación y estabamos orgulloso de ello.
    Con respecto a Tilburi, de la actuación ni me acuerdo, pero si se que siempre me resultaron simpáticos por esta música siempre agradable y esas caritas de angelitos.
    Después de cuarenta años me han sorprendido los discos gratamente, sobre todo el primero, que tienes unos cuantos temas rozando la "obra maestra", los he devorado dos veces uno detrás de otro sin pausa y me han gustado mas que en su tiempo, cosa rara, pues pocas músicas ganas con el tiempo.
    He salvado el match-ball y esta semana no me echan de casa.
    Nada mas, ¡Ah, si!, no sabía que en Lugo hubiese un barrio llamado Casablanca, igual que el que hay en Zaragoza.
    Saludos
    Jose

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    1. Vaya. Menos mal que esta vez ha habido suerte, Jose, que ya llevabas una racha dándome collejas por se tan blando. Y sí,los grupos como Tilburi, para los de nuestra edad, son algo más que la pura música que hiciesen; son también una parte de nuestra historia sentimental. Y ya me estoy poniendo moñas.

      En cuanto a Casablanca, ya ves: está muy solicitado ese nombre.

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  7. Hola Rick:
    Ni la mas remota idea de la existencia de estos tios. Picado por la curiosidad, como siempre he estado escuchando los discos.El primero me ha dado muy buena impresión, creo que tiene un gran mérito hacer un álbum así en en aquel, año, lo único que observo es una falta de madurez en la ejecución de los instrumentos, el bajo y la batería dejan un poco que desear y estropean un poco el trabajo vocal que me parece muy bueno.
    Me ha sorprendido más el segundo, es un trabajo muy original y con personalidad, aunque se notan las influencias de grupos sinfónicos progresivos del estilo de Camel, o incluso en algunos momentos los teclados me recuerdan a algún pasaje de Wakeman con Yes. Las voces soberbias, pero como bien dices es difícil elegir un tema que guste más que otro, por que la idea es bastante conceptual.

    En fin, me ha sorprendido mucho, y me alegro de haber conocido a esta banda.
    Gracias por rescatarla.

    Antoni.

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    1. ¿Ves? En cambio tú, a diferencia de José, disfrutas con este tipo de sonidos. Es lo bueno de la diversidad, que hay aficionados de todos los colores,como debe ser. Sobre el segundo disco, ya digo que a veces se les va un poco de las manos y queda irregular, pero aun así valela pena. Y el primero, teniendo en cuenta que se trada de un grupo español de aquella época, me sigue pareciendo muy bien hecho. Repito mucho de de "español" y la época porque siempre hay que juzgar las cosas con esa perspectiva.

      Saludos mil.

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  8. Con esa definición que das al principio hasta los Beach Boys podrían pasar por un grupo de folk rock.
    Respecto a Tilburi y sus temas en inglés presupongo que lo hicieron al calor del éxito alcanzado por los grupos de pop español que triunfaron en ese idioma a finales de los 60 y luego en los 70 pero quizás para entonces la cosa había cambiado y la gente quería algo más que una buena instrumentación o un buen juego de voces cantando en otro idioma y por lo tanto ininteligible para el gran público.

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    1. ¡Cómo! ¿Que los Beach Boys no son un grupo folk? ¿Ni King Crimson tampoco?

      Ahora en serio: el asunto de las etiquetas ya sabes que no me agrada mucho,y precisamente por eso digo justamente lo contrario "...si tomamos por folkies a CSN&Yy compañía". Es decir, que para mí ni ese tipo de gente estaba haciendo folk rock, sino que incluso a veces se acercaban al country. O no.

      Tilburi, en inglés o en español, creo yo que merecieron mejor suerte. Como otros muchos, claro.

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  9. Cada día me impone usted más deberes escolares, señor Rick. Tengo un pequeño atisbo de tenue recuerdo de ellos, o sea: na de na. Me he estudiado el estupendo regalo, pero sin demasiado aprovechamiento. Reconozco que eran buenos y que tenían una encomiable ambición, pero no son lo mío (si es que hay algo que lo pueda ser). Cada persona parece reconocer en ellos alguna influencia de grupos señeros y yo no voy a ser menos: en el segundo LP encuentro a veces toques que me recuerdan a Gong, otro grupo que sé que es muy bueno, pero que no es lo mío. Tonterías mías.

    Gracias por la excelente entrada, e saúde.

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    1. Los deberes escolares creo que van a ser prohibidos por la convención de Ginegra, o algo así. No se preocupe, don Luis, que no haré examen final ni nada. Lo de la similitud con Gong no lo veo, pero sí que es verdad que por momentos hay sonidos más cercanos a unos Caravan,por ejemmplo. Y como son del mismo barrio...

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