lunes, 28 de mayo de 2018

Estados Unidos: los últimos 70s (XV)

Resulta evidente que la gran mayoría de la oferta actual está constituida por esa nebulosa de músicos que se agrupan bajo la etiqueta "new wave", siendo el punk una de sus tendencias más populares cuanto más jóvenes son los aficionados. Asi que, salvo excepciones “neoclásicas” como Tom Petty, vemos que el mercado se reorganiza siguiendo una pauta casi binaria: o vanguardia o el pop de consumo masivo. Pero no es Petty el único que va contra corriente, ya que los aficionados que se acercan a la madurez pueden tener un criterio en el que caben otras alternativas: dejando aparte su mayor o menor interés por los sonidos más actuales, ese tipo de clientela suele buscar también una oferta más elaborada, de más densidad. Esa oferta solo puede venir de músicos con una formación muy amplia, como la que hemos visto en Petty precisamente; y otro gran ejemplo es Rickie Lee Jones, la dama que nos visita hoy. Aunque su escuela es radicalmente distinta, ya que para muchos aficionados Rickie es la más meritoria sucesora de Joni Mitchell: si en lo personal hay algunas similitudes tormentosas, las dos parten de una base en la que se cruzan el folk y la canción de autor. Esa base se enriquece luego con efluvios jazzísticos envueltos frecuentemente por un acompañamiento orquestal, coincidiendo además en su gusto por cuidar mucho los arreglos: cada disco suyo será más o menos brillante, pero tiene siempre el encanto añadido de una excelente producción; y las letras de Rickie, sin llegar a la altura poética de la Mitchell, son también muy “humanas”. Ella es de Chicago y tiene una juventud también accidentada hasta que, tras unas cuantas idas y vueltas, se establece en California y desarrolla la mayor parte de su carrera allí; como Mitchell, como Petty, como la mayor parte de esos músicos que se pueden permitir el lujo de ir por libre. Y claro, también ella es muy americana. 

Rickie Lee Jones viene de una familia con antecedentes artísticos; su padre en concreto, aunque se ganaba la vida oficialmente como camarero, componía canciones (algunas las interpretó ella luego) y le enseñó las bases del canto. Sin embargo la inseguridad económica fragmentó a los Jones casi desde que era niña, con cambios de residencia por medio mapa, y finalmente el padre desapareció cuando ella tenía quince años. Consiguió mantenerse hasta los 18 y justo a esa edad se establece en la zona de Los Angeles con la misma estrategia de su padre: camarera y cantante compositora que actúa generalmente en las calles a las horas libres. Estamos en 1972, y el tiempo pasará muy lentamente hasta que consiga hacerse un nombre en el circuito de la zona. Rickie emplea una táctica vocal parecida a la de Fred Schneider, el cantante de los B-52’s, un canto con ritmo muy cercano al fraseo, que en los primeros años va apoyado únicamente sobre su guitarra acústica. En 1977 se asocia con Alfred Johnson, pianista y compositor; es un salto de categoría que le permite acceder al rango de locales como el Troubadour, donde se encuentra con un alma casi gemela: Tom Waits, otro personaje atormentado. Su noviazgo no duró mucho, pero desde entonces han mantenido una relación amistosa y en algunos momentos artística. Y en 1978 consigue que “Easy Money”, una canción suya, sea interpretada por Lowell George; el señor George no está muy contento con la tendencia jazzística que siguen sus socios en Little Feat y piensa publicar un disco a su nombre, en la que figura esa canción. 

Más o menos por esa misma época envía una demo a varios sellos y la respuesta es tan positiva que incluso puede elegir. Siendo así, ficha por quien más interés muestra en ella: Larry Waronker, nada menos que el presidente de Warner, se ofrece además a ser su productor; y le ayudará Russ Titelman, un monstruo que ha producido a medio censo americano y a unos cuantos isleños. Es evidente que Rickie ha debido de aprender mucho en esos años de sacrificio, y la prueba no tarda en llegar: su primer disco, de título homónimo, se publica a principios de 1979 y alcanza el top 5 con una hermosa variedad de tonos que se sintetizan ya en la canción que lo abre, “Chuck E.’s in love”, un gran éxito en single y donde escuchamos una especie de folk jazz cercano al pop pero con magníficos arreglos (recuerden a esos dos señores que están a la mesa de mezclas) y un acompañamiento orquestal de más de veinte músicos. Tanto las piezas más intimistas o las baladas (“On Saturday afternoon in 1963”, “After hours”, “Last chance Texaco” o “Coolsville”) como los momentos de relajación y alegría (“Danny’s all-star joint”) tienen un carácter clásico: las más suaves se acercan a ese punto orquestal, mientras que las otras bordean los límites del jazz. Como era de esperar, hay un gran sector de público adulto que cae rendido ante este disco porque además hay una diferencia crucial entre ella y otros músicos de sectores parecidos como el mismo Waits o Randy Newman, por citar dos: Rickie tiene un magnífico sentido de la melodía, es mucho más “musical”, y en ese sentido ya comienza a establecerse un paralelismo con la gran Joni Mitchell. Ah, y esa adorable voz nasal, que a veces suena como a niña acatarrada… 

Antes de que termine 1979 ya ha sido vista en varios programas de televisión y ha hecho unas cuantas giras incluso en Europa, especialmente Francia; al igual que había pasado en los primeros tiempos de Petty, alcanza el reconocimiento inmediato a este lado del océano. El año 80 será de mucho ajetreo, con giras y premios, y su nuevo disco no llegará hasta 1981. Por cierto, a Rickie la llegaron a definir como “la Waits femenina”, aunque, dejando aparte circunstancias personales, me parece que ella tiene mucha más versatilidad (lamento admitir que Waits, demasiado pagado de su voz, me aburre). Pero a lo que íbamos: esta señorita será otra estrella invitada para nuestra vuelta al país en la próxima década, ya que ese primer disco, con ser magnífico, es solo el primer paso en una carrera muy amplia y variada, con cambios de estilo y una evolución notable que incluso llega a ser vanguardista en algunos momentos. Como Joni Mitchell, sin ir más lejos. 



16 comentarios:

  1. Es para mi una de las "distintas". Maravillosa en todos sus discos (que he ido buscando y consiguiendo cuando todavía no teníamos la facilidad de la venta por correo, excepto Girl At Her Volcano). "On Saturday Afternoons in 1963" es simplemente inigualable y su primer disco... pues eso, distinto.
    Solo un pero (muy grande, contra mí). Vino a Cartagena hace pocos años, a 500 mt de mi casa, y no fui a verla. No sé si fue por no discutir con mi mujer, pero en cualquier caso, imperdonable. Perdóname Rickie (los años pueden pasar).
    kk

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    1. Yo suelo compararla con Joni Mitchell por resumir, porque me parece una referencia muy fiable,pero está claro que Rickie tiene su propio estilo. Y en los años 80/90 me parece incluso más interesante que en sus principios.

      Tranquilo, ya le diré le diré a Rickie que no se enfade...

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  2. Muy interesante el relato biográfico y de contexto, y más para alguien como yo que no conocía para nada a esta autora. No sé si me faltan algunos platos de lentejas, pero no estoy bregado en este estilo, por lo que no me ha atrapado el hit principal que has dejado, aún reconociendo su calidad y su gustazo para el oído. Sin embargo, tras una primera escucha sí me ha gustado más 'The last chance Texaco', con ese oleaje melódico. La voz, muy buena; en 'Coolsville' demuestra unos registros muy variados. En fin, apuntada queda, por si en un futuro me animo a darle una oportunidad de verdad.

    Y - sigo hablando desde la ignorancia - que injusto suena lo de 'la Waits femenina'. Conozco poco más que de nombre a ese autor porque un amigo me lo recomendó hará unos años, pero apenas le di una oportunidad. Seguramente la merezca, pero vuelvo a repetir que no estoy curtido en estas lides. 'Demasiado pagado de su voz'... me ha gustado esa descripción, así a bote pronto. Menos expresivo melódicamente que Ricky Lee Jones, seguro. A bote pronto, repito.

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    1. No hay prisa. Es otra de esas "ofertas" que conviene ir paladeando poco a poco. Ahora, en lo de Waits me reafirmo: tiene discos que son auténticos coñazos, pero cualquiera se atreve a cuestionarlo.

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  3. Hola:
    Acabo de descubrir a una dama que me había pasado desapercibida. Por supuesto que me suenan sus canciones, pero nunca las había identificado con ella.
    El tema del reproductor es muy bueno, espero que tras darle un repaso a sus discos me quede un buen sabor de boca.
    Me voy al youtube un ratito a ver que encuentro.

    Saludos.
    Antoni.

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    1. Si vas poco a poco, disco a disco, seguro que te gustará. Lo suyo no es exactamente el estilo barroco, pero tanto en arreglos como en producción toda su obra está muy trabajada.

      Saludos mil

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  4. Me voy a poner el "The Sermon on Exposition Boulevard", una obra de hace unos 10 años y lo único que tengo de la autora, más que nada para recordar a qué sonaba, tanto la tenía olvidada. Por lo que comentas de su estancia en LA, una artista con suerte y muy buenos padrinos. Johnson, Waronker y Titelman son grandes pesos pesados de la escena de entonces. La imagen escogida es clavada a la de la Joni de la época, la boina francesa ladeada, el sempieterno cigarrillo en la mano y la melena rubia. Interesante esa mención al "sentido melódico" que comentas, sobre todo en el paralelismo musical con Joni Mitchell, también su común inicio folk y posterior querencia por ambientes jazz y cuidados arreglos.
    Una artista a la que, lamentablemente, la tengo en segunda línea.
    Saludos,
    JdG

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    1. Es cierto que tuvo suerte, pero después de cinco o seis años de aprendizaje y pura supervivencia a veces. Y sí, incluso en el aspecto físico hay similitudes. Ya no lo recuerdo, pero es muy posible que yo llegase a escucharla por primera vez solo por ese parecido.

      De todos modos, y aunque la carrera de Rickie no desmerece ante ella, Joni es Joni. Está en un peldaño más alto.

      Saludos mil...

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  5. Aparte de esa joyita llamada Chuck E.’s in love apenas la he visitado y quizás me estoy perdiendo algo grande porque suena estupendamente y los arreglos orquestales son de primera.
    ¿Por qué las grandes cantantes del pops USA han tenido días tan difíciles en su juventud? Janis Joplin, Joni Mitchell incluso Carole King etc...
    Lo de Waits traspasa el tema vocal para ser otra cosa. Hay mucho desgarro acumulado y algo ahí dentro que te da duro si te pilla en días de especial recepción.

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    1. Tal vez lo que pasa es que destaca más la "mala vida" de las mujeres que de los hombres, por ese machismo reinante que se vive en tantos sectores (y el musical no era una excepción): de ellas sabemos muchas cosas que no son peores ni mejores que las de ellos, pero desde luego sí que han sido más aireadas. Y Waits ya digo, para un rato está bien pero se me hace muy cansino.

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  6. No voy a negar que Rikie Lee Jones me gusta y que me parece que su música está a un gran nivel. Aunque (y coincido con Mavi) siempre un poquito por debajo de Joni Mitchel (cuestión de gustos). Y Tom Waits tiene algunos discos que me parecen magníficos para oírlos en determinados momentos. Le daré otro repaso a la discografía de la amiga Rikie, que siempre viene bien. Sobre todo después de este artículo tan refrescante.

    Saludosssssssss

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    1. Y también yo coincido con Mavi: como dije antes, Joni es Joni, pero esta señorita tiene también mucho nivel. Y lo de Waits... en fin, para "determinados momentos", como tú dices.

      Feliz repaso.

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  7. Una total desconocida para mi, esta Rikie Lee Jones. Estoy escuchando cosas suyas que estoy empezando a digerir. De momento la cosa pinta bien. No es mi estilo pero pinta bien. Tal vomo dices en el articulo ella es muy americana, un saco en el que cabe todo pero que todos tenemos claro a que se refiere.

    Parece mentira la cantidad de artistas y músicos que hay y que aparecen de debajo de las piedras, encima se supone que esta es de las conocidas, no? Lo digo por lo que comentas que para muchos es la sucesora de la gran Joni Mitchel y lo de la Waits femenina. Cada vez tengo más clara mi ignorancia. Saludos

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    1. Tu supuesta ignorancia es la que tenemos todos. Hace treinta años o más, los de mi pandilla creíamos conocerlo todo o casi todo; y con el paso del tiempo nos fuimos dando cuenta de que no teníamos ni puta idea... y seguimos sin tenerla: estamos ante un universo inabarcable, y cuantos más nombres conozcas más te quedarán por conocer. Así que no te preoucupes, relájate y disfruta.

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  8. Ni puta idea de quien era esta señora, me voy a tener que poner las pilas como con otros muchos.
    Saludos
    Jose

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    1. Los discos de Rickie no eran muy frecuentes en las tiendas españolas, aunque se publicaron casi todos. Y para resumir, yo creo que la idea de Joni Mitchell es un buen referente: si te gusta una, te gustará la otra.

      Saludos mil

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