miércoles, 4 de septiembre de 2019

Cumpleaños feliz



Este bar abrió sus puertas el 4 de Septiembre de 2009, así que hoy hace diez años; y francamente, el primer sorprendido soy yo porque nunca se me hubiese ocurrido llegar a este día. Pero resulta que he llegado, y desde luego no ha sido sin ayuda: gracias a esos pocos pero fieles clientes que acuden con admirable regularidad, gracias a ese intercambio de opiniones y conocimientos, gracias a esta pasión ratonera que compartimos, la voluntad por mantener vivo este local además de visitar los de otros es una costumbre muy agradable. No niego que más de una vez he pensado en dejarlo, como supongo que les habrá pasado a todos los que integran ese grupo de veteranos que mantienen sus propios blogs tan longevos o más que el mío; pero al final decides que, si los demás aguantan, tú también. Por otra parte, a estas alturas hemos creado una especie de red invisible en la que nos reconocemos todos: cada uno va a su aire, tiene sus gustos, su estilo, su propia tendencia, pero juntos cubrimos un universo bastante extenso. 

Hay también algunos parroquianos que no llevan un blog propio por las razones que sean, pero sí parecen disfrutar visitándonos. Su presencia en los tugurios de esta red es importante para nosotros: algunos son de nuestra edad y otros más jóvenes, algunos suelen dejar un comentario y otros no, pero sabemos que están ahí. Sabemos, en definitiva, que lo que estamos haciendo resulta útil para alguien. Y eso justifica nuestra vocación de abuelos Cebolleta, justifica nuestras batallitas. Así que muchas gracias, a unos y a otros, por su fidelidad, y ojalá sigamos todos juntos "guerreando" por mucho tiempo. 

Y como en todo cumpleaños suele haber un regalito, aunque solo sea un pequeño detalle, aquí está el mío; que, como se decía en el juego del escondite, va "por mí y por todos mis compañeros": blogueros, simples transeúntes o mediopensionistas. Entre todos hacemos que los blogs sigan teniendo vida, así que muchas gracias. Y a por otros diez años.


lunes, 1 de julio de 2019

Al agua, patos



Apreciados contribuyentes: 

Como todos los años por estas fechas, comienzan a prodigarse unas temperaturas inhumanas que suelen causar un profundo desasosiego entre la población civil. En consecuencia ya me va siendo hora de huir al refugio y no volver a asomar mi linda cara hasta que tales calores amainen. 

Así pues, deseo a todos ustedes un verano soportable, agradable dentro de lo posible, y espero que allá por septiembre podamos saludarnos todos de nuevo, sin que haya bajas que lamentar; por mi parte les obsequio con un pequeño racimo de musiquillas propias de la estación y  desprovistas de voces molestas para que su disfrute sea más simple y liviano. 

Cuidado con las quemaduras, que son muy traicioneras.