Parálisis Permanente es uno de esos nombres que pronto se convirtió en mito a pesar de que su carrera fue muy corta, y tal categoría se debe a que son los primeros y probablemente más auténticos representantes en España del post punk siniestro/gótico. La influencia en ellos de Siouxsie y sus Banshees (u otros como los Cure en menor medida) resulta evidente, pero tampoco se puede negar que supieron darle un carácter propio a ese estilo. Por desgracia la temprana muerte de Eduardo Benavente nos deja con la duda de hasta dónde habrían podido llegar, pero el hecho de que con una producción tan escasa sigan siendo recordados a día de hoy es la mejor prueba de su categoría. Por otra parte son también uno de los primeros grupos que se alejan de las disqueras tradicionales intentando primero el "háztelo tú mismo" británico y participando luego en Tres Cipreses, que es algo así como el bautizo indie del mercado discográfico español.
Los principios del grupo, creado ya en 1980 por Benavente y Nacho Canut mientras ambos militaban en la "casa matriz" Pegamoides, son bastante trabajosos: pronto tienen material propio, pero no hay una plantilla consolidada y el dúo ha de atender a dos frentes. Así que cuando presentan las primeras maquetas, junto a ellos está Javier (hermano de Eduardo) como cantante y Johnny (hermano de Nacho) a la batería. En ese momento, Enrique ejerce como guitarrista y Nacho es el bajo; pero poco después se marcha Javier, lo que convierte a Parálisis en un trío en el que Eduardo es ahora también cantante. Con esa formación se financian un Ep compartido con los también primerizos Gabinete Caligari; se publica en Enero del 82 y para su propia sorpresa la tirada inicial de casi mil copias se agota enseguida. Pero ya por entonces Benavente y Jaime Urrutia -líder de los Caligari- entre otros han creado Tres Cipreses, el primer sello independiente de la nueva ola, y lo reeditan con nueva portada y todo. Y vuelve a agotarse, y esta vez lo relanza DRO, el segundo sello independiente, creado por Servando Carballar, teclista y productor, que nos visitará pronto (DRO será con el tiempo uno de los sellos más fuertes del país, y ya en 1983 absorberá a Tres Cipreses).
Si, aquello fue una sorpresa, pero no tan grande: aunque dejemos aparte a los Caligari, que nos visitarán luego, lo que resulta evidente es que la onda oscura había llegado con fuerza a España (ya que también los Caligari eran de ese palo en sus primeros tiempos, este split es el mejor ejemplo). Y además ya están aquí dos grandes clásicas de Parálisis: "Autosuficiencia", de Canut y Benavente, será una de sus canciones más distintivas, y "Tengo un pasajero" -a nombre de Benavente- tanto en esta versión como en la de su disco grande se mantiene a la misma altura. Son dos magníficas demostraciones del poderío de un grupo que ha sabido entender esa evolución que está viviendo en la Isla el sonido postpunk para llegar al tono siniestro que tiene ahora, y que ya se adorna con aromas góticos; por otra parte resulta evidente que, solo con las maquetas previas y algunas actuaciones, el boca a boca los había encumbrado. Como curiosidad, tal vez alguno de ustedes recuerde aquel clip -por llamarle algo- que grabaron en casa de Diego A. Manrique para promocionar "Autosuficiencia" en un programa de televisión. No era más que un conjunto de poses del trío en pasillo y habitaciones, pero tenía su gracia... y además daba envidia ver esa tremenda colección de discos y cintas (que solo era una pequeña parte del arsenal de ese señor).
La confirmación de Parálisis Permanente como uno de los grupos alternativos más brillantes de España llega a mediados del 82 con un ep de cuatro canciones entre las que se incluye "Quiero ser santa", que junto con la anterior "Autosuficiencia" forma la pareja de piezas más populares de su repertorio. Y por supuesto la letra se convirtió en una especie de símbolo de lo mucho que había cambiado el país, con esa profanación irónica de lo sagrado, con esa exaltación masoquista y claramente sexualizada que indignó a los sectores más puritanos. Esa letra había sido escrita por Alaska y Ana, y con la estructura musical creada por Eduardo y Nacho ha quedado como una de las obras cumbres de ese estilo. Pero también se incluye otra clásica como "Unidos", esta de Nacho exclusivamente, y dos grandes muestras de post punk gótico como "Yo no" y "Un día en Texas". En resumen, se trata de una sobresaliente confirmación de la categoría del grupo. Pero no todo son buenas noticias: su publicación va seguida de la marcha de Nacho, que desea ampliar su perspectiva e ir girando hacia el funk discotequero; es decir, justo lo que le ofrece Carlos Berlanga con su nuevo proyecto llamado Dinarama. Así pues, con pocas semanas de diferencia abandona tanto Parálisis Permanente como los Pegamoides.
El nuevo bajista es Rafa Balmaseda, que había pasado brevemente por dos de los grupos que pronto serán nuevos clásicos de la modernura madrileña: Derribos Arias y Glutamato Ye-Ye. Y por fin, como era de esperar, tras la separación definitiva de los Pegamoides entra también Ana Curra, que con sus teclados reviste las canciones con un envoltorio sombrío pero señorial que engrandece el repertorio. Casi a continuación comienzan a grabar el Lp, que con el título de "El acto" se publica en otoño del 82 y pasa a ser de inmediato otro fetiche del género. Hay la consideración general de que a Parálisis le iba mejor el formato pequeño, y es verdad que la mayoría de sus mejores canciones no están en ese disco (el tandem Canut-Benavente se ha disuelto); pero de todos modos el nivel medio es sobresaliente, y la suma del contenido más el diseño gráfico nos da una joya que a estas alturas es ya intemporal. "El acto" nos sumerge en una atmósfera lasciva, lujuriosa y tétrica al mismo tiempo, que por otra parte tiene una gran densidad. Y aunque se echa de menos la maestría compositiva de Canut, que aquí ya solo participa a pequeña escala, las nuevas canciones de la pareja Benavente/Curra suplen esa carencia con bastante soltura; por no hablar de la versión sobresaliente, magistral, del "Heroes" de Bowie, para mí la mejor que se ha hecho de esa canción y que vampiriza su espíritu hasta hacerla parecer una clásica de Parálisis. Otra cosa es la de "I wanna be your dog", más convencional, pero es que tampoco los Stooges son Bowie. En resumen, este es uno de los discos -de los escasos discos- inevitables en una historia de la música española de los años 80 y más allá, puesto que su influjo sigue presente.
La suma de aquellos dos discos iniciales más este Lp hacen de Parálisis Permanente uno de los grupos señeros de la nueva ola. Aunque Johnny Canut se cansa de tanta oscuridad y se marcha a los Nikis, un grupo bastante más ligero pero entrañable (ya saben, los Ramones de Algete): el nuevo batería será Toti Árboles, que, entre otros, formó parte de los poco afortunados Flash Strato. En los primeros meses del 83 dejan preparadas dos nuevas canciones para un single y reciben la oferta de Paloma Chamorro para participar en "La edad de oro", el programa ultramoderno que comenzará a emitirse en Mayo. Graban una especie de programa-maqueta y siguen de una actuación a otra hasta que el 14 de ese mes Ana, Eduardo y Toti tienen un accidente de tráfico en el que muere Eduardo, con solo veinte años: ahí termina la historia del grupo. A partir de entonces Parálisis Permanente es ya un nombre mítico, y el broche de oro lo pone la publicación, pocas semanas después, de aquel single que faltaba: "Nacidos para dominar" y "Sangre", las dos últimas clásicas del grupo. Poco después Ana decidió que el mejor homenaje posible a Eduardo era seguir adelante, aunque por supuesto con otro nombre: Seres Vacíos, que ya había creado como proyecto alternativo en vida de su pareja, será ese homenaje aunque su carrera no durará mucho, De todos modos, con idas y vueltas, Ana siempre parece seguir adelante. Y esa conjunción entre memoria y presente que desarrolla en sus directos es aún hoy celebrada por un buen puñado de seguidores irredentos y por las publicaciones del ramo, que siguen mostrando su respeto por uno de los grupos más visionarios en la depauperada historia musical española.







