
De entre todos los grupos pertenecientes a la hermandad del paisley underground, no cabe duda de que los más recordados son los Dream Syndicate. Lo curioso del asunto es que, contra los teóricos planteamientos iniciales del "género", que comenzó siendo una reivindicación preferente del pop y la psicodelia, los Syndicate son una banda de rock con escasa querencia psicodélica (otra cosa será su rumbo actual) pero fuertemente influenciada por el estilo eléctrico y melódico que se ejemplariza en los neoyorkinos Velvet Underground. Por otra parte Steve Wynn, su líder y compositor principal, es una especie de discípulo de Dylan (ha publicado al menos dos discos de versiones suyas), con lo cual la mezcla puede resultar muy interesante. Y desde luego son una banda de guitarras al estilo clásico, sin nada que ver con las tendencias de aquel momento, sin un sola nota de teclados. Por ello los Syndicate cuadrarían antes en la etiqueta del nuevo rock americano (alternativo o no ya es otra cuestión, pero ellos son una de sus primeras referencias) que en la del paisley, aunque a diferencia de muchos de sus colegas Wynn sigue defendiéndola. Y si él lo hace no vamos nosotros ahora a discutírselo.
Wynn y su amiga Kendra Smith se conocieron en 1977 en la universidad y pronto formaron su primer grupo, junto con colegas como Russ Tolman y Gavin Blair, luego en True West. Ese grupo se llamaba Suspects, se pagaron la grabación de un single y por él vemos que parecían talmente una banda new wave británica, comenzando ya por la voz de Kendra; ambas canciones son de Wynn, lo cual demuestra que sus gustos por entonces no eran muy yankis precisamente (la impresión se confirmó tiempo después, cuando se publicaron algunas actuaciones del grupo y en ellas hay versiones de T. Rex, los Stones o... sí, la Velvet). Los Suspects estuvieron en activo hasta el 81, cuando Wynn y Smith deciden dar un salto de categoría y crear una nueva banda. Pero hay por el medio un breve lapso de tiempo en el que Wynn entra en contacto con Scott Miller y sus Alternate Learning para grabar un único single bajo el nombre de 15 Minutes; lo producen a medias Wynn y Miller, y ahí tenemos la primera versión de "That's what you always say", que más tarde será una clásica. Así que vamos con las dos caras A, la de los Suspects y esta.
A finales de 1981 se forma Dream Syndicate. Junto a Wynn (voz y guitarra) y Smith (bajo y segunda voz) está el solista Karl Precoda y el batería Dennis Duck, que es quien sugiere el nombre del grupo en honor a la agrupación de Tony Conrad. En la primavera del 82 debutan con un Ep de cuatro canciones en el que ha desaparecido el aura new wave y la influencia de la Velvet es evidente; incluso hay momentos, como en la apertura con "Sure thing", en que parece que Wynn está imitando la voz y la manera de cantar de Lou Reed. Hay una nueva versión de aquella cara A con los 15 Minutes, ya más perfilada y cercana a la que será la definitiva (además de un primer diseño de "When you smile"), y aunque el sonido todavía parece a medio hacer no hay duda del progreso que han seguido en menos de un año. Claro que tampoco hay duda de que aquello ya es casi un proyecto personal de Steve Wynn, que por otra parte es quien canta en todas las canciones.
En otoño llega "The days of wine and roses", el que acabará siendo legendario primer disco grande de los Syndicate (y probablemente el mejor de su carrera). Lo produce Chris D., un músico y comentarista de formación punk, que le da un tono rasposo a las guitarras aumentando su poderío -muy al estilo Neil Young- y equilibrando perfectamente el punteo de Precoda con las ráfagas de la rítmica de Wynn: este sonido, y esa intención, tienen poco que ver con el supuesto espíritu paisley. Y lamento repetirme tanto, pero no me cabe duda de que estamos ante la versión "costa oeste" de los Velvet, con todas las actualizaciones estilísticas que se quiera. En cualquier caso suenan ensamblados, poderosos, en una colección de piezas muy variada pero compacta: además de la espléndida revisión de las dos canciones ya conocidas por su debut, está la sobresaliente "Halloween" (mi preferida) o, en otro tono completamente distinto, "Until lately" o la única canción en la que canta Kendra Smith, "Too little too late", con una vaga pero perceptible cercanía a... Nico.
Por desgracia ese disco, que se convirtió de inmediato en un clásico dentro de las modestas perspectivas comerciales de un grupo independiente, también fue para Kendra la señal de que debía seguir su camino: como ella dijo, "fue la plena realización de las ilusiones de Steve, pero yo quería hacer algo más que tocar el bajo" (prácticamente todo el repertorio está escrito por él). Y no, esto no tiene nada que ver con Nico despidiéndose de los Velvet: Kendra tiene una categoría que demostrará muy pronto en este mismo bar. La sustituye David Provost, que ya había tocado con Tolman, y tras un año 83 pleno de giras el grupo comienza a preparar un nuevo disco. Para entonces han ascendido de la independiente Slash a la major A&M y su productor será nada menos que Sandy Pearlman, que por entonces ya ha producido a bandas como los Clash. Es decir, los Syndicate tienen ahora consideración de banda de primera línea; y a principios de 1984 publican "Medicine show", compuesto ya exclusivamente por Wynn. Pero las esperanzas del oyente por disfrutar de la estela iniciada con el disco anterior se hunden mucho antes de acabar su escucha. Es comprensible que Wynn se sienta presionado, pero la decepción es enorme: dejando aparte -y es mucho dejar- que el sonido y la producción, demasiado "profesionales", les quita el atractivo casi salvaje que tenían, las canciones son en su mayoría insulsas, muy alejadas del espíritu abrasador que mostraban hace no tanto tiempo. Ahora son otra banda americana media de hard rock, sin más.
Aunque poco después comienzan una primera gira europea en la que demuestran que el poderío de sus guitarras sigue intacto, lo demás no se mantiene: el sello A&M los despide, Precoda abandona la música y Wynn decide disolver la banda ese mismo año. La recrea en 1986 intentando recuperar la magia de sus primeros tiempos, y por medio de Chrysalis publica "Out of the grey": es agradable, se deja oír. En 1988 llega "Ghost stories", que en parte recupera la esencia de sus primeros tiempos sin su brillantez. Y en el 89 los Syndicate desaparecen... hasta el próximo siglo, en el que inesperadamente resucitarán como una de las más brillantes bandas de rock psicodélico de la época. Una agradable sorpresa, que demuestra las incontables vidas del gato Wynn. Será verdad eso de que los viejos rockeros nunca mueren..