lunes, 3 de mayo de 2021

Estados Unidos: los primeros 80's (XV)

Una vez que han pasado por aquí Dream Syndicate y Rain Parade, creo que no está de más dedicar un recuerdo a dos músicos que abandonaron esos grupos tal vez con demasiada premura: Kendra Smith y David Roback. Por lo que fuimos sabiendo luego ambos eran un tanto "elusivos", como se dice ahora; introvertidos, esquivos, hasta huraños en algunos momentos. Y ese carácter, más su cambiante perspectiva musical, hizo que sus asociaciones con otros músicos no soliesen durar mucho (sobre todo en el caso de Smith). Como consecuencia probablemente nos hemos perdido la posibilidad de una obra más extensa y sobre todo mejor difundida, ya que salvo la relativa popularidad de Roback con Mazzy Star ya en los 90, parece que estemos hablando de dos personajes casi desconocidos. 

Smith y Roback, que por entonces eran pareja, se unieron también en lo musical incluso antes de que Roback hubiese abandonado Rain Parade. Ya vimos que Smith sabía que le iba a ser muy difícil discutir los planteamientos de Steve Wynn en los Syndicate, y no estaba dispuesta a limitarse a su instrumento; y junto a ella, Roback comenzó a escribir material al margen de su grupo. La cosa fue madurando hasta que se constituyen como dúo acústico de estilo folk bajo el nombre de Clay Allison, en honor a un famoso vaquero pistolero del siglo anterior, y se les permite abrir algunas actuaciones de los Parade a modo de teloneros. La situación es un tanto extraña, y finalmente Roback abandonará el grupo (según él fue despedido, con gran dolor por su parte). Pero da la impresión de que este tipo de conflictos laborales no afecta a las relaciones personales entre todos ellos, que siguen transitando por esa gran avenida amistosa que es el paisley angelino: más o menos por entonces, en una reunión con otros amigos como Michael Quercio o parte de las Bangles, Roback sugiere la posibilidad de seleccionar unas cuantas piezas de entre las favoritas de la concurrencia y preparar versiones que grabarán en cuanto se pueda, como un homenaje a los músicos que más les han influido.

Y así, antes de que termine 1983, esa reunión de amigos, agrupada bajo el nombre de "Rainy Day" en honor a la canción de Hendrix, tiene preparado un repertorio que con el que incluso llegan a actuar esporádicamente. A principios de 1984 se publica el "disco tributo", como suele definirse este tipo de colecciones, y no hay duda de que es un magnífico muestrario de cuáles son los orígenes del movimiento paisley. Roback produce el disco, mientras Smith diseña la portada; se graba en los pequeños estudios Radio Tokio, donde se había grabado el primer single de los Rain Parade, y en total son nueve canciones: Dylan, el Young de la época Buffalo Springfield (dos), la Velvet, los Who, Big Star, la de Hendrix y dos tradicionales que habían hecho famosas, entre otros, los Byrds y Beach Boys. No hay duda de que, como muestrario, es un documento muy interesante; las versiones son de buena calidad instrumental, aunque las voces no siempre están a la altura (especialmente en el caso de Quercio, que hace tres canciones con resultado irregular). Roback y Smith hacen dos cada uno: he elegido "Soon be home", un fragmento de "A quick one..." de los Who a cargo de Roback y su guitarra, y "Flying on the ground is wrong" de los Springfield cantada por Smith.


Ahora volvamos al trabajo específico de nuestros dos protagonistas, es decir, del dúo Clay Allison, que a principios del 84 no tiene ya relación con Rain Parade. Por entonces actúan esporádicamente en pequeños locales; y aunque su idea es la de crear un grupo, no quieren perder la dirección estilística. Han grabado ya unas cuantas demos que llegan a oídos de la revista británica Bucketful of Brains, que se ofrece a distribuir sus grabaciones en la Isla. Como aperitivo se publica un single; les acompaña el guitarra Juan Gómez, por entonces en algunos grupillos cercanos a Rain Parade, y el batería Keith Mitchell, un veterano y amigo de Kendra Smith. Dicho single es un buen resumen de los dos extremos musicales en los que se mueven por entonces: "Fell from the sun", la cara A, es una curiosa mezcla entre un Neil Young en sus momentos de baladista eléctrico y el ritmo suave pero muy melódico del folk tradicional; Kendra se luce tanto en la composición como en su modo de cantar. La cara B se titula "All saints" y es enteramente acústica, muy lentificada, nostálgica, presidida de nuevo por la ensoñadora voz de la señorita Smith. Los ilusionados muchachos de Bucketful of Brains regalan el single con el nuevo número de la revista, mientras piensan ya en traer al grupo a la Isla y organizar algunas actuaciones. Poco después, en los States se publica un ep a nombre de Smith, Roback y Mitchell (Gómez se marcha tras la grabación del single británico) que incluye esas dos canciones y otras dos en las que el protagonismo de Roback es claro ya que recuerda a Rain Parade: el aroma Pink Floyd cruzado con los Doors es casi de libro. Aquí tenemos una de cada "tendencia":


Sin embargo, el proyecto Clay Allison duró poco: da la impresión de que la pareja desea quemar etapas a toda velocidad. Antes de que termine el año 84 vuelven a ser únicamente ellos dos y ahora se hacen llamar Opal (en honor a "Opel", aquella recopilación de cabos sueltos de Syd Barrett). Ya en 1985 llega "Northern line", un ep de tres canciones; la que le da título es una pieza de estilo muy americano en la que Kendra canta en un tono despreocupado, casi optimista, mientras las cuerdas, la armónica y la percusión le dan ese espíritu "de viaje", a medio camino entre country y blues, realmente encantador. En "Empty bottles" su voz cansada se apoya en guitarra y piano creando una breve pero muy plástica escena de somnolencia. Por fin, para quienes siguen echando de menos a Rain Parade, no cabe duda de que "Soul giver" será su preferida: es un pieza larga (más de ocho minutos) en la que la guitarra de Roback crea un ambiente denso, muy al estilo Velvet, junto con una percusión y teclados en la escuela Pink Floyd, con espíritu de jam espacial, presidida por Kendra y su cantar casi recitado, etéreo, invocador. Ni que decir tiene que ha quedado como uno de los momentos cumbres del dúo.


Tras unas cuantas giras apoyados por músicos que poco a poco se van haciendo estables, a finales del 87 se publica el único disco grande del dúo: "Happy nightmare baby". El rango de influencias aumenta dando sorpresas como el arranque con "Rocket machine", claramente inspirada en T. Rex (y no es la única en la que se nota que han escuchado bien a Bolan); pero también se mantienen los principios "fundacionales" de los primeros Rain Parade en piezas a medio camino entre Pink Floyd y los Doors como "Magick power". Hay magníficos ejemplos de ese enfoque tan personal que tiene la pareja sobre el blues rock, como en "A falling star" o "She's a diamond", y creo que rescatar "Soul giver" para el cierre fue una idea fantástica porque en conjunto este disco es de lo más grande que dio el rock yanki de aquellos años. Pero Opal desaparece justo con la publicación del disco: en mitad de una gira europea como acompañantes de Jesus & Mary Chain, Kendra Smith se marcha. Así que este es el glorioso resumen de tres años de trabajo.


Es de suponer que la marcha de Smith se debe a la aparición de Hope Sandoval, con quien Roback emprende una nueva asociación musical y amorosa (y a quien la propia Smith ha presentado a Roback); en cualquier caso dicha sociedad se llama Mazzy Star y su obra discográfica pertenece a los 90, que ya no son asunto nuestro. Pero antes de que lleguen a grabar el primer disco bajo ese nombre se publicará "Opal: Early recordings", que como su nombre indica es un recopilatorio. En él se incluyen las canciones de los singles más un buen puñado de demos que quedaron sin ver la luz, y sumadas a las grabaciones oficiales nos da un conjunto de piezas realmente fantástico. En cuanto a Smith, hizo algunas grabaciones aisladas en los 90 antes de desaparecer por mucho tiempo, retirada del mundo; se le volvió a ver en alguna reunión ocasional de los Parade y poco más. Lástima.



10 comentarios:

  1. Pues muy destacable la voz de Smith, etérea y sugestiva a la vez. No conocía ni a ella ni a sus grupos, lástima que como dices no se prodigara más ni se le diera la visibilidad que merecía. Porque sus temas son muy accesibles, podían tener buen recorrido comercial.

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    1. Es una voz que en conjunto me agrada más que la de Nico, por ejemplo. Lo malo era esa personalidad un tanto esquiva y que no cuadraba mucho con la escena. Tiene poca obra, pero sobresaliente.

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  2. El tema de apertura es realmente exquisito musicalmente, casi parece la banda sonora para un espagueti western de los 60 o un revival de Tarantino. La voz es voluntariamente cansina, demasiado cansina para mi gusto.
    El resto de temas tiene algún interés, la voz de ella en el segundo y el tercero es bastante evocadora y esa pesadez voluntaria está atenuada por esos contrastes entre lo musical machacón en algún momento y lo vocal a lo Nico y la Velvet Underground.

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    1. Pues sí que tiene un aire, sí. Lo del tono cansino a veces es cierto, pero cuadra con el tipo de canciones. Desde luego me parece menos "apática" que la de Nico.

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  3. Amigo Rick:
    He escuchado los temas de los reproductores y realmente suenan bastante bien, aunque con tanto nombres, cambios y demás movidas me he hecho la picha un lio.
    Por supuesto no conocía a nadie.
    Desde luego mi favorita es Soul Giver, muy en la onda sicodelica de final de los sesenta.
    Pues nada, sigue rebuscando y a ver con que nos sorprendes la semana próxima.
    Saludotes
    Jose

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    1. Hola, José. Si tu preferida es "Soul giver" te recomiendo encarecidamente el disco grande de Opal. Incluye la canción y el resto del repertorio es realmente bueno. Es más, me parece uno de los discos "perdidos" de una época en la que no hubo muchas exquisiteces como esta.

      Saludos mil.

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    2. Pues dicho y hecho. Ya está bajándose
      Gracias por la recomendación
      Jose

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    3. A mandar. Espero que te sorprenda lo bueno que es.

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  4. No conocía las aventuras musicales de Smith & Roback en solitario y reconozco que me ha gustado su propuesta. La voz de Kendra emula el estilo de Nico, pero sin llegar a la tan expresiva cota agónica de la alemana. Y el fondo musical es velvetiano, con toques Rain Parade (por destacar un grupo de la zona) y claras influencias de Pink Floyd. Mientras escuchaba sus canciones he sentido que la falla de San Gabriel empezaba a moverse.
    Saludos,

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    1. Ya, es un dúo que pasó casi de puntillas por el negocio. En cambio sorprende un poco que haya tanto fan de Mazzy Star, que a fin de cuentas es una prolongación de este. No digo que sea mejor ni peor (aunque Sandoval me acaba aburriendo), pero en fin...

      Saludos mil.

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