lunes, 6 de junio de 2016

España 70's: de vuelta al desierto (XVI)



El rock andaluz, en la transición de una década a otra, está creciendo pero no tiene aún la potencia que alcanzará a mediados de los años 70: Smash es de momento la única banda realmente digna de ser citada. Sin embargo, hay algunos músicos en los que se detecta su procedencia aunque hayan decidido buscarse la vida en Madrid, que a fin de cuentas es donde están las oportunidades. Y uno de los más notables en esa época es Pepe Robles, que nació en Madrid por casualidad: toda su familia es malagueña, y tanto su manera de cantar como su música denota claramente la querencia andaluza. Recordarán ustedes que comenzó a hacerse conocido en los Ángeles, muy joven aún, cuando sustituyó a Paco Quero por razones militares. A pesar de que aquella sustitución duró poco tiempo, fue suficiente para que Rafael Trabuchelli, el mago de Hispavox, se fijase en él y le ofreciese la posibilidad de comenzar una carrera en solitario; pero Pepe era un gran aficionado al rock/pop progresivo de tipo melódico (tal vez un cruce entre Aphrodite's Child y Left Banke, por decir algo), y para seguir ese camino es necesario un grupo. Trabuchelli acepta y juntos buscan un trío de músicos que le acompañen para crear la que será una de las escasas bandas españolas que supo combinar el éxito comercial con la calidad: Módulos, cuya influencia se notará años después en los grupos sinfónico/progresivos como Triana, por ejemplo. 

Pepe Robes, a pesar de su juventud, es un excelente guitarrista, cantante y compositor. Junto a él estarán Tomás Bohórquez, un extremeño con querencias andaluzas que domina el órgano y en general cualquier tipo de teclados (autor de ese sonido Hammond tan característico de Módulos); Juan García Reyzábal es el batería y violinista ocasional, y el bajo queda a cargo de Emilio Bueno. Aunque estos instrumentos son los más usuales, ya que en realidad dominan otros cuantos, y todos tienen además facultades para componer. La implicación de Trabuchelli y los músicos es total: les cede un bajo en el edificio Hispavox, donde se echan horas y horas ensayando. A mediados del 69 aparece su primer single, ”Ya no me quieres / Recuerdos”: en la primera se nota el paso reciente de Pepe por los Ángeles, ya que hay resabios de ese estilo (y probablemente a Hispavox le interesa que los haya), mientras que “Recuerdos” recuerda a los Young Rascals (el parecido con ”Groovin” es bastante evidente); pero ambas tienen carácter propio, una estructura perfecta y sobre todo la primera luce un gancho pop “sentimental” irresistible. Hispavox hace una buena promoción, sobre todo en las radios, y las ventas son lo suficientemente buenas como para pensar en un disco grande, que viene precedido a finales de año por un single conteniendo dos de sus futuras piezas: “Todo tiene su fin / Nada me importa” o al revés, ya que ambas se consideraron cara A. 

El éxito, especialmente de la primera, es aplastante y ha quedado como la canción más representativa en la carrera de Módulos, para bien o para mal. Y digo para mal porque ese éxito tal vez oscureció un poco el resto de su carrera: estamos ante una de las grandes clásicas en la historia de la música española, y ese tono de balada entre sinfónica y progresiva es el sello más definitorio de Módulos (aunque también el origen de las desavenencias entre Robles y Reyzábal, que se discuten su autoría y desde entonces mantendrán una relación exclusivamente laboral). Como es lógico, su tirón hace que “Realidad”, su primer Lp, publicado ya en 1970, sea de los más vendidos en la época; pero por ese “oscurecimiento” que causa una canción tan grande parece que las demás no tienen brillo, cuando la verdad es que estamos ante una gran selección. Es notorio el tono andaluz en la voz de Robles y su cadencia melódica, que insertada en unas piezas de gran altura crean un sonido nuevo: “Realidad”, la que abre el disco, puede recordar el estilo de Brian Auger, y en general ese cruce entre progresivo y sinfónico anticipa lo que será el rock andaluz de teclados. Vuelvo a Triana: canciones como “Noche de amor” o “Dulces palabras” me parecen antecedentes claros. Otra cosa es la elección de dos piezas de Beatles para hacer versiones; irá a gustos, pero a mí me parecen un poco excesivas. En el medio de un verano cargado de actuaciones por toda España presentan un nuevo single, no incluido en el Lp: “Tú ya no estás / No puedo estar sin ti”, bastante bueno (la primera, otro anticipo de Triana). 

En 1971 publican su segundo Lp, que en términos generales mantiene el nivel del primero aunque se contiene un poco la querencia progresiva. Tras el brillante desarrollo de “Un nuevo día”, la que abre el disco, llegan dos grandes hallazgos, “Adiós al ayer” y “Solo tú”: la primera en tono de balada y la segunda casi barroca, pero ambas en un delicioso tono pop; publicadas en single fueron otro éxito de gran calibre. Hay una aproximación al tono rockero en “Juan”, otra un poco “racial” de más (“Bandolero”) y de nuevo una versión recargada, esta vez de “Sonidos del silencio”. En conjunto es otro buen disco, aunque comienza a echarse de menos algún tipo de evolución y las ventas lo demostraron: por lo visto, a la mayoría de los aficionados solo les interesaban las dos canciones del single. La situación va a peor en 1972, con su tercer disco; se titula “Plenitud” y ahí se pierde definitivamente la conexión con el sector mayoritario de aficionados: el tono sinfónico progresivo se hace más denso, las canciones pierden melodía a favor de los desarrollos largos y el resultado es un disco que se hunde comercialmente, como pasará con el siguiente (aunque de nuevo la canción más pop de aquel disco, la más standard, es un éxito en single: “No quiero pensar en ese amor” fue la última gran incursión de Módulos en las listas). Su buena época ha pasado, y justo por entonces Pepe Robles sufre un grave accidente de automóvil que paraliza el grupo durante todo el año 73. A su vuelta graban el cuarto Lp; se titula “4”, precisamente. Es un batiburrillo de piezas sin una línea definida, y las ventas son minúsculas. 

El primer contrato con Hispavox llega a su fin y toca renegociar, lo cual permite a Reyzábal marcharse: si no fuese por la cláusula que lo ataba, se habría ido mucho antes. En su lugar entra el ex CRAG Juan Cánovas, pero ya no importa mucho. A partir de ahí grabarán algún single más, incluso un Lp, pero yo no llegué a escucharlos. Llega luego el inevitable baile de músicos que preludia el final, en 1979; también hubo el clásico intento de reunión con grabaciones incluidas diez años después, aunque por poco tiempo. Lo que queda es, gracias a sus magníficos primeros años, la innegable influencia que han dejado en muchos grupos sureños (aunque no siempre para bien: las versiones de Medina Azahara son penosas). Y esos primeros años están condensados aquí


10 comentarios:

  1. Hola:
    Sin duda uno de los grandes de nuestra historia. Me gustan mucho sus canciones, pero reconozco que me pierdo en su segundo LP. Me bajaré el paquetito y le daré un repasito.

    Seguimos aprendiendo historia.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los dos primeros discos son realmente buenos, y a partir de ahí la cosa ya va a gustos. Pero esos dos y sus singles correspondientes son de lo mejorcito que se ha hecho en España, y tiene mucho mérito que una música bien hecha tenga además gancho comercial: las dos cosas juntas son algo difícil, pero en España más.

      Saludos.,

      Eliminar
  2. Para mi están entre los grandes en cuestión de calidad. En el asunto ese de los gustos personales, entran en una segunda fila, muy cercana a la primera.

    Cuanto tiempo sin oír Ya no me quieres, Todo tiene su fin, etc...

    Y eso que comentas de Recuerdos, más que parecido es una copia descarada del "Groovin" de los Young Rascals, aunque suene muy bien (soy fan de Y. Rascals y Rascals).

    Cuando se les ve que tiran hacia lo que luego sería Triana, me gustan menos. La "onda" andaluza me gusta cuando tira más hacia Smash, Guadalquivir, Veneno o los malagueños Tabletom, por nombrar algunos y no hacia Triana o Medina Azahara, por nombrar otros. Gustos que tiene uno.

    Pepe Robles es un crack, y el sonido hammond que proporciona Tomás Bohórquez le da una personalidad distinta al grupo. Muy conseguida.

    Gracias por el regalito, aunque creo que lo tengo todo en discos duros casi ordenados.

    Saludosssssssssssss



    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En cuestión de gustos andamos parecidos: no es que sea de mis bandas preferidas, pero hay que reconocer que tienen mucho mérito. Y además aquella media docena de canciones con mucho éxito pero que se nos quedaron grabadas, ¿verdad?

      También estamos de acuerdo en lo de Triana y compañía, porque a mí el progresivo sinfónico andaluz me aburre mucho; bueno, todo el progresivo sinfónico, en general: si no soporto a Yes, con más razón todavía huyo de los españoles o italianos, que son aún más melancólicos. Lo da el clima, supongo.

      Eliminar
  3. Tengo desde hace mucho tiempo in mente adquirir sus tres primeros LPs y voy dejándolo en el cajón del olvido. Esta entrada revitaliza la sensación de orfandad que me acompaña siempre que pienso en Módulos. No es culpa tuya, que conste.
    Gran entrada, como siempre.
    Saludos,
    JdG

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Javier. El tercer disco grande ya no digo nada, porque a mí me aburre; da la impresión de que ya han perdido el punto. Pero los dos primeros me parecen de lo mejorcito que se ha hecho en España, así que ya sabes: a ello.

      Saludos.

      Eliminar
  4. No les niego la calidad a los Módulos, pero se me hacen cansinos. En parte puede ser mi alergia al rock con tufillo lolailo, en parte porque suenan como solemnes. Lo mejor del paquete el Ya no me quieres que suena como mis idolatrados Angeles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya, a mí también me carga un poco el tonillo "doliente" andaluz, pero eran muy buenos músicos y tienen algunas melodías realmente notables. No se puede pedir todo...

      Eliminar
  5. Cada día estoy peor, después de hacer los deberes como dios manda, creía que ya había comentado pero se me ha pasado.
    El repaso ha sido agradable, creo que tienen buenas canciones y a pesar de meterse en un estilo "peligroso" creo lo salvan muy bien, hay bastantes grupos guiris de ese estilo mucho mas brasas.
    En contra de lo que creia a priori, han envejecido bastante bien.
    Ya he bajado lo de Conexion, mañana otra vez deberes.
    Un saludo
    jose

    ResponderEliminar
  6. Tranquilo hombre, que no pasamos lista. Y estamos de acuerdo en lo del sonido "peligroso": no sé tú, pero a mí me dan bastante repelús los grupos andaluces que salieron luego en plan Triana y compañía, aunque tuviesen tantos fans. Pero también es cierto que hubo muchos grupos -británicos sobre todo- que también tenían lo suyo. De todos modos, hay unas cuantas canciones suyas que se mantienen muy bien, porque cuidaban mucho la melodía.

    En cuanto a Conexion, tranquilo. Ya digo, no hacemos examen ni nada.

    ResponderEliminar

Cierren la puerta al salir.

Perseguidores