
El día 6 de enero es el único del año en el que este bar se declara profundamente monárquico. Y por lo tanto, nobleza obliga: aquí tienen ustedes el regalito con el que Sus Mágicas Majestades nos obsequian puntualmente en pago a nuestra devoción.
Por mi parte les deseo un feliz año y que no les invada nadie. Salud y suerte, que falta nos va a hacer.