martes, 13 de abril de 2010

B.B.B. (I)


Cuando Sam leyó mi comentario sobre la British Invasion, al principio no dijo nada. Pero luego me fijé en su extraño gesto ceñudo y deduje que algo no le había gustado: a ver, Sam, ¿qué te pasa? Él me miró con esos ojos que abre tanto cuando va a exclamar alguna cosa trascendente, esos ojos que parecen bolas blancas a punto de estallar dentro de sus cuencas negras excavadas en una cara redonda, negra negrísima, y dijo: “¿Qué me pasa?, ¡que no has dicho ni una puñetera palabra sobre el blues, eso es lo que me pasa, blanco cabrón!". Ah, vale. Bueno, pues hay que arreglar eso, Sam.

Porque no todas las que invadieron nuestro antiguo país eran bandas pop o rock, no señor: muchas de ellas andaban a salto de mata entre el rhythm’n’blues y el blues: los Yardbirds, por ejemplo; o los primeros Animals, o los Stones si me apuran… así que tendremos que hablar ahora de otro movimiento larvado que devino en terremoto y que dio origen, de un modo u otro, a la mitad de la música popular occidental de los años 60/70 y más allá: el British Blues Boom. Que arranca a finales de los años 50 y vive su época dorada entre, más o menos, 1965 y 1970.

Por supuesto, tratándose de los dos géneros citados, es evidente que sus raíces son mucho más profundas: ya en los años 30/40 estaban llegando a la Isla los discos con grabaciones de los bluesmen rurales americanos, los famosos cantantes del Delta del Mississippi, que iban haciéndose un sitio en las ciudades y por lo tanto grabando en casas populares. Y la importación se hizo masiva en los 50/60, cuando los músicos de la siguiente generación ya se habían electrificado: esa es la edad de oro de Sonny Boy Williamson, Howlin' Wolf y otros muchos monstruos. Había para todos los gustos: los teclistas jóvenes como el casi niño Stevie Winwood alucinaban con el órgano Hammond de Jimmy Smith, los futuros guitarristas con Muddy Waters o B.B. King, y así sucesivamente. Sin embargo, lo curioso era que en Estados Unidos -de modo parecido a lo que había pasado o estaba pasando con el rock and roll, por causa del racismo imperante- todas esas glorias eran consumo de minorías: grababan en casas pequeñas, todavía existían las “race lists”, uno de los extremos tan injustos como risibles de la segregación, que establecía listas de éxitos para blancos separadas de las de los negros; algo con lo que, indirectamente, terminó Elvis, que tenía sus cosas buenas.

Pero en Gran Bretaña eso del racismo, si existía, no afectaba a la música: a los jovencitos paliduchos, como buenos hijos de piratas que eran, les daba igual el tono de piel del vendedor, solo les interesaba la potencia del material. Y como era de esperar, llegó un momento en el que ya no bastó con las grabaciones: había que traer a esa gente a Gran Bretaña. Por supuesto, para aprender –o copiar- de ellos y devolverles luego el golpe.

9 comentarios:

  1. Ya sé que se va a enfadar por mi afirmación, pero el lugar natural del blues es el jazz. Aunque impregne otros géneros y alumbrara otros estilos, el blues es el lamento de una trompeta.

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  2. El bluesman disparó al trompetista. Era la única manera de que terminase de una puñetera vez la pieza.

    En su defensa alegó que no lo tenía planeado, que lo había improvisado, y que no era él quien había disparado, que había sido el güisqui.

    Cuando el clarinetista ocupó el puesto del trompetista, el bluesman se alegró de que la condena fuese la pena de muerte.

    Y, como no podía ser de otra manera, el bluesman compuso un blues sobre todo esto: I shot the trumpeter.

    Perdón al dueño del blog por la extensión, y a chafardero por matar al trompetista.

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  3. Bien por la Isla. Parece una máquina de aprender, reciclar y mejorar. Un lugar tan pequeño y tan pródigo a la vez. Y nosotros que nos alegramos.

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  4. Me está usted instruyendo sobremanera, Rick... Continúe, por favor.

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  5. vas a acabar disparando contra el pianista, amigo Añejo, y Rick echándonos a los dos por revienta fiestas

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  6. Mmmmm... no es que me enfade, señor Chafardero: yo nunca me enfado por este tipo de asuntos, que en realidad no tienen mucha importancia. Otra cosa es que esté de acuerdo o no, y no lo estoy en absoluto. Cuando lo de Chuck y Elvis, creo que dije por alguna parte de dónde venía el jazz y de dónde el blues: son raíces totalmente distintas. Es cierto que en los años 30/40 hubo gente del blues que cantó jazz, es cierto que hay mixturas; pero el blues es básicamente lamento cantado, y el jazz es desarrollo instrumental sobre un pequeño ritmo o síncope. Luego, ya digo, hay mezclas para todos los gustos, pero...

    Muy bueno su desarrollo jocoso-literario sobre una bronca entre músicos, tan frecuente en mi bar: está usted perdonado, don Carlos.

    Sí Dusch, la Isla es un laboratorio de ideas musicales; o lo era, porque de un tiempo a esta parte la cosa flojea, y mucho.

    Favor que usted me hace, Strongboli. Yo es que cuando me aburro me pongo a dar el rollo hasta a las paredes, ¿sabe usted?

    No se preocupe, Chafardero: Sam está muy curtido en broncas, y lleva chaleco antibalas. Se las sabe todas.

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  7. ¿Vuestro ''antiguo'' país? ajá. Vaya, ¿también hubo importaciñon británica en esos estilos de música? Sin duda, las islas británicas están ganando cada vez más puntos para mi. Algunas cosas no me han quedado claras hasta que no escuche y sepa diferenciar. Los menos entendidos en nombres, géneros... y los que hemos escuchado menos variedad, aún tenemos confusión de conjunto. Se suele usar la palabra ''rock'', e incluso ''rock'n roll'' para englobar todo, y ese es el problema en esto. Que me dirás que es lo menos importante, que lo importante es escuchar la música que a uno le guste. Lo sé, pero nunca está de más saber un poco de dónde vienen las cosas. ¿Osea que los Stones andaban entre el rock, el rhythm'n blues y el blues? Bien, voy a ver qué es el rhythm'n blues, cada cosa por separado, a ver si lo entiendo.

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  8. En Gran Bretaña el racismo, referente a la música, no existía, y eso es tan cierto como que uno de los mejores movimientos de las islas, el ska, se enorgullecía de los colores blanco y negro, que significaban la mezcla musical de ambas razas. Eso demuestra una vez más que la mezcla de culturas y colores musicales puede dar lugar algunas veces a hallazgos muy buenos... aunque no siempre, que en esta época de la fusión por sistema se han producido auténticaciones aberraciones. ¡Todavía me duele la cabeza de oír a aquél cantando boleros al estilo flamenco!

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  9. Estimada Arielita, el rock es una cosa y el rock and roll es otra. Sobre el rock and roll (estrictamente eso), dale un repaso a mi escrito sobre Chuck y Elvis.
    El rock es, en esencia, todo aqeullo que no es pop, ni jazz, ni blues...
    O sea: los Who y otras bandas que trabajan la electricidad y la contundencia. Por resumir, claro...

    Eso es, Miguel. En ese sentido, los britanicos siempre han sido bastante "igualitarios": si les gustas, adelante. Luego ya, que haya mezcla es otro asunto, pero al menos no hay barreras.

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